Archivos en la Categoría: TERRORISMO ISLÁMICO

Llegó la hora de matar en la zona gris…

11 de mayo de 2019

Esto es información de primera clase de la Comunidad de Inteligencia Estadounidense y del equipo actual que asiste a Donald Trump en la Casa Blanca

El Pentágono ha tomado nota … de:

1º La infiltración de asesinos mahometanos en U.S.A. promovida y ejecutada por agentes iraníes traficando con personas en toda América Central …

2º La inquietante y peligrosa expansión en las universidades públicas estadounidenses del extremismo islamista llevada a cabo por refugiados musulmanes infiltrados y hasta por musulmanes estadounidenses de origen palestino a los que en su día se les concedió asilo y estudios universitarios gratis

3º Venezuela y su élite narcotraficante, están sostenidos en el Gobierno por asesinos profesionales del ejército cubano y especialistas del ejército ruso con la “tapadera” de asistencia a la Defensa.

Y Washington prepara la defensa de los Estados Unidos…

Dejando claro que ahora todo vale… en la zona gris…

En la zona gris lo perderás todo…

Los estados policiales totalitarios como Venezuela, Cuba, China, Rusia o Irán, nunca obtendrán el aplauso de la república estadounidense. Las guerras comerciales y las sanciones económicas no son otra cosa que los prolegómenos para un enfrentamiento armado…

 

En la zona gris del campo de batalla se juega la primera mano… Las cartas no suelen ser buenas para el que hace trampas. Se necesita una manga muy ancha para esconder las maldades de la dictadura y la sospecha se funde con la desconfianza a la espera de un resultado lógico… Las matemáticas no fallan.

Los enemigos de Washington y de Jerusalem, juegan con lo ilusorio del inframundo mahometano en la hora de su odio asesino contra judíos y estadounidenses. En cambio,

la élite comunista de Beijing y la nueva nomenklatura del Kremlin dejan a los dioses en el cajón de las ambigüedades y optan por un conflicto permanente de carácter híbrido, sin ningún valor religioso y de ideología nula…

El fanático mahometano ignora que las “realidades” pasan de rubio a castaño oscuro. Algo incomprensible para mentes musulmanas… En la literatura de estudios estratégicos no se advierte ni se ve la llegada del enemigo porque lo blanco y lo negro desaparecen en una mezcla de ceniza y acero…

Esa escoria yihadista huele a sangre y a muertos mientras los “infieles” enemigos parece que se van y luego vuelven… Y cuando crees que han llegado, resulta que se han ido, y ni siquiera puedes valorar lo que sucede en el tablero de guerra, ni si ha ocurrido algo realmente.

Siria es un claro ejemplo de la destrucción absoluta y de la ruina económica y social del mundo árabe, del turco, y del persa. La ruina moral del mahometano “florecerá” según la basura mora en China… ¿No eran aliados? Pues los están exterminando como a las chinches…

El destino inmediato que le espera a los iraníes tiene mucho parecido con el dantesco paisaje del fuego, de la devastación y de la muerte. Ya pueden estar contentos los ayatolás… Lo han conseguido, se han ganado a pulso el conducir a su país hacia la edad de piedra. De nada valdrá la estratégica demora del persa…

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¿TODOS CONTRA EL IMPERIO… ? ¿En serio…? by Alfonso M. Becker

TODOS CONTRA EL IMPERIO?

Fantasía periodística y realidad geopolítica

Oiga somos un imperio, y cuando actuamos, creamos nuestra propia realidad” . Ron Suskind

Hace muchos años ya… que comprendí que el bien más preciado es el tiempo. En realidad, el dinero, los diamantes, los lingotes de oro, los títulos rimbombantes, las distinciones, o las putas más guapas, no te sirven de nada si se te agota el tiempo.

Naturalmente, no voy a explicarlo ahora; pero por respeto a mis lectores siempre aconsejo que profundicen en el concepto si quieren entender cualquier teoría de los sistemas sociales.

Para elaborar narrativas poderosas en la era de la banalidad y del mensaje publicitario o propagandístico, es necesario tener algo más que un título de pacotilla o un doctorado tan “amañados” como la basura acreditativa de los mediocres actores de la política que campan en nuestra Unión Europea…

Desgraciadamente, los políticos españoles no están a salvo de esta titulitis galopante que como la peor de las epidemias se ha extendido por todo el arco parlamentario; y los más aficionados plumillas, tarados intelectuales, hasta se atreven a publicar la foto de su licenciatura para dar fe de que toda la porquería que rebosa de su atascado cerebro tiene una etiología…

¿Hay forma más ridícula de suicidio intelectual?

La vergüenza ajena en la profesión periodística parece que no existe, y eso hace pensar que una extraña forma de entender el corporativismo patológico impide ver con claridad la causa y el efecto de que el periodismo se haya infectado de la ruindad de los mediocres y de la inconveniencia de los advenedizos que huían de otras profesiones en las que nunca sobresalieron ni triunfaron.

Millones de periodistas desempleados en Europa y Estados Unidos, sin oficio ni beneficio alguno, tienen que significar algo” -me dice un viejo amigo cardiólogo. Le suplico que dé luz a mi entendimiento porque sospecho en ese momento que su explicación tenía que ser borde para esclarecer ideas y aclarar conceptos…

Borderline… era su vocablo estrella en el servicio jerarquizado de la Cardiología. Es un tío de una calidad intelectual fuera de lo común y me dice que el tiempo, del que tanto hablo y escribo, siempre está situado desde la perspectiva del observador.

Es el “antes” y el “después” no solo de la filosofía, sino también al afrontar un procedimiento de la cirugía cardiovascular… “Se opera entendiendo el antes y el después”-me repitió varias veces…

Era tan cierto como que el pasado no existe para los idiotas, sin embargo es la causalidad de su antijudaísmo y la verdadera etiología de su maldad ideológica… Instalado en el “después” -el periodista sin empleo- suplica mostrando “credenciales”, y medrando con ansiedad, un poco de futuro; ese futuro que es donde suceden los efectos… Un futuro en el que no hay sitio para los tontos.

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Alfonso M. Becker © copyright (Todos los derechos reservados)

LOS CRISTIANOS SON PERSEGUIDOS EN IRÁN.- by Majid Rafizadeh

Irán: arrecia la persecución contra los cristianos

por Majid Rafizadeh

Parece que uno de los objetivos de los abusos que padecen los cristianos a manos de las fuerzas islámicas iraníes es intimidar y amenazar a su milenaria comunidad; que huyan por miedo a la cárcel, la tortura y la muerte.

La persecución contra los cristianos alcanzó nuevas cotas en Irán en 2018, según un exhaustivo informe hecho público conjuntamente por Open Doors, Middle East Concern, Article 18 y Christian Solidarity Worldwide:

El final de 2018 fue escenario de una inaudita oleada de redadas en domicilios particulares, que dio lugar a un gran número de detenciones. Muchos cristianos fueron condenados a prisión, o tienen sentencias pendientes de ratificación en el Tribunal de Apelaciones.

A pesar de que los abusos y ataques contra los cristianos se han intensificado, la comunidad internacional sigue etiquetando al Gobierno iraní, comandado por el presidente Hasán Ruhaní, como “moderado”.

Lo alucinante es que, a la vez que presumen de que en el islam los cristianos y las demás minorías religiosas son tratados con justicia, las autoridades iraníes están poniendo en la mira a los cristianos sólo por atreverse a practicar su fe de manera pacífica.

Recientemente, en una sola semana fueron detenidos más de cien cristianos. También hubo un “repunte” inaudito

“durante noviembre y diciembre de 2018, cuando se reportaron arrestos en Ahvaz, Chalus, Damavand, Hamedán, Hashtgerd, Karaj, Mashad, Rasth, Shahinshahr y Teherán. Se ha informado de la detención de 114 cristianos en sólo una semana.”

Dos órganos del Estado parecen ser los responsables de este acoso a los cristianos. El Ministerio de Inteligencia y sus agentes asociados llevan a cabo sofisticadas acciones de vigilancia de las comunidades cristianas, cuyas actividades cotidianas documentan y registran. La información se transmite después a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), servicio de seguridad que ha mutado en organización terrorista. Informó The Guardian:

Mohsen Sazegara fue miembro fundador del sepah de Jomeini [los CGRI], pero ahora es un disidente exiliado y un destacado crítico de la organización que ayudó a crear. “Creamos un ejército del pueblo para defender al país y ayudar en las emergencias, pero se ha convertido en un monstruo”.

Con la información que reciben, los CGRI llevan a cabo redadas en la comunidad cristiana, y detenciones masivas. Los abusos no se limitan a la vigilancia y los arrestos; a esos ciudadanos inocentes se les niega después un juicio justo o el acceso a sus propios abogados. Para que confiesen, los interrogadores recurren a la violencia y, según Open Doors, al confinamiento en régimen de aislamiento, así como a una pluralidad de torturas físicas y psicológicas:

Los presos son a menudo torturados física y mentalmente. Son sometidos a interrogatorios casi diarios, que incluyen grandes palizas, y obligados a soportar acusaciones amañados. En prisión, al profesor eclesiástico Morad los guardias le llevaban té pero no le dejaban ir al baño. Los expresidiarios denuncian privaciones del sueño y amenazas contra sus familiares, así como presiones para que renegaran de su fe.

Los CGRI no van sólo a por los individuos. Irrumpen con frecuencia en los templos y los clausuran, o confiscan propiedades de cristianos. Así las cosas, cada vez son más los cristianos que practican su fe en sus domicilios, en lo que se conoce como iglesias domésticas. Ni siquiera el estar en sus propias casas les da seguridad: los CGRI no hacen sino intensificar su represión contra cualquier práctica religiosa cristiana.

Las autoridades suelen fabricar acusaciones contra los cristianos, como la de “poner en peligro la seguridad nacional”. Shamiram Isavi Jabizeh, esposa del reverendo Víctor Bet Tamraz, fue condenada a cinco años de cárcel por “pertenencia a una organización que pretendía perturbar la seguridad nacional”. El tribunal de la sharía añadió otros cinco años de prisión por “reunirse y conspirar para cometer delitos contra la seguridad nacional”. Su única prueba fue que la vieron practicando su religión. ¿Cómo puede ser leer la lectura del Evangelio en un domicilio una amenaza tan grave para la seguridad de un país?

Parece que uno de los objetivos de este tipo de atropellos es amenazar e intimidar a la milenaria comunidad cristiana, para que sus miembros huyan por temor a la cárcel, la tortura o la muerte. Se diría que la estrategia de los CGRI consiste en ejercer presión sobre la comunidad cristiana para reducir su número y que, en cambio, crezca la proporción de musulmanes en el país, para conferir así a la mayoría un nivel de control aún mayor.

Otro objetivo sería condenar a las tinieblas la práctica del cristianismo. El maltrato no sólo instila el terror entre los cristianos, también les impide difundir el Evangelio en público y sumar fieles a su credo. El régimen iraní considera outsiders a los cristianos que viven en el país, y como tales los trata.

Según la legalidad internacional, el Gobierno iraní tiene la obligación de respetar la libertad religiosa. Sin embargo, se están vulnerando los derechos de los cristianos a una escala nunca vista: ¿cuánto tiempo permanecerá callada la comunidad internacional?

¿Qué hará falta para que los moralistas eternamente engreídos actúen contra estos atropellos a los derechos humanos, para que la gente no tenga que esconder su fe, o deje de vivir con miedo a graves persecuciones? Si el Gobierno iraní se niega a tomar medidas para garantizar los derechos y libertades de los cristianos, estos individuos inocentes no pueden sino rogar por la ayuda humanitaria de la comunidad allende sus fronteras, con la esperanza de que algún día puedan vivir en una tierra donde sus creencias y oraciones no sean motivo de encarcelamiento y tortura.

……………..

Majid Rafizadeh (nacido el 25 diciembre de 1980) es un autor, científico político, y comentarista de televisión sobre política extranjera de EE.UU. y el Oriente Medio. Es el presidente del Consejo Estadounidense Internacional, y forma parte del comité de la revista Harvard International Review.

Biografía

Rafizadeh es comentarista en diversos medios de comunicación incluyendo CNN, BBC televisión y radio, Fox News y ABC. Su trabajo ha aparecido y citado en The New York Times, Los Angeles Times, CNN, Bloomberg News, y Yale Journal of Internacional Affaris. Rafizadeh Escribe columnas semanales.

Rafizadeh obtuvo una Beca Fulbright y se graduó de doctorado​ y fue profesor en el departamento de estudios religiosos en la Universidad de California en Santa Barbara.

Rafizadeh es un ciudadano estadounidense que vivió en su juventud en Irán y Siria. Según reportaje de la BBC, un libro titulado “America: Our Sacred Honor”, y la Voz de América, Rafizadeh creció en una familia con mezcla de etnias. Durante niñez, su familia luchó para sobrevivir a la pobreza. Su padre es iraní (persa) y su madre es la segunda esposa de su padre, nacida en Siria.

Según CNN y France 24, muchos de los miembros de la familia de Rafizadeh han sido acosados y asesinados, desde el comienzo de la revuelta siria y la guerra civil, en una campaña para silenciar a Rafizadeh. Durante su niñez, el padre de Rafizadeh fue torturado en Damasco usando técnicas como “la silla alemana” y “la escalera” tal y como fue documentado por Amnistía Internacional.​ Su madre y hermanas viven actualmente en el Líbano.

Rafizadeh es autor entre otros del libro A God Who Hates Women: A women’s Journey through oppression (Un dios que odia a las mujeres: Viaje de una mujer a través de la opresión) basado en la vida de su madre y su hermana.

Islam

Para Rafizadeh, desafortunadamente el Corán confina al Islam con leyes sociales y legales inflexibles que imposibilitan el desarrollo social haciendo que la religión sea incompatible con la civilización al estilo occidental. Muchos estudiosos han argumentado que el islam va a cambiar, pero sus argumentos han fallado en varias ocasiones. Mientras el resto del mundo se moderniza, el islam ha retrocedido gracias a la intervención de poderosos imanes y gobiernos islámicos que hacen cumplir rigurosamente los versículos del Corán que datan de hace 1500 años.

 

Gentileza de The Gatestone Institute- New York

El Instituto Gatestone es un “think tank” sin afiliación política y sin ánimo de lucro, conformado por un grupo de expertos en política internacional, que se dedica a educar al público acerca de lo que los principales medios de comunicación no presentan ni promocionan, temas tales como:

  • Las instituciones democráticas y del Estado de Derecho

  • Los derechos humanos

  • Una economía libre y fuerte

  • Una fuerza militar que es capaz de asegurar la paz en el ambito doméstico y en el mundo entero

  • La independencia energética

  • Las amenazas a nuestra libertad individual, a la soberanía nacional y a la libertad de expresión.

Donald Trump y el principio de incertidumbre… by Alfonso M. Becker

Los asesinos antisemitas se multiplican…

Hay circunstancias en las que está permitido callar la verdad, pero traicionarla con una mentira, ¡ jamás ! ” San Agustín.

Las culturas de extrema violencia y las ideologías asesinas existen… Venezuela es un claro ejemplo de ello. En contra de la opinión convencional de las frívolas élites de la posmodernidad, la globalización no ha homogeneizado las culturas de este planeta.

El terrorismo palestino violó y destripó ayer a una muchacha de 19 años… pero Europa y su élite está acostumbrada a decir que todo eso pasa por culpa de Israel y de los Estados Unidos… Ahora todos rezan en América y en Israel para que esas élites europeas sean pasto del crimen mahometano… Que Europa se pudra mientras sus asesinos antisemitas se multiplican…

Y cuando está finalizando la segunda década del siglo XXI, Washington advierte que a los asesinos islamistas se les están uniendo los narcotraficantes latinoamericanos y todos los países enemigos de los Estados Unidos. Los aliados, en todo el mundo, comienzan a comprender…

Todos los autócratas, sean comunistas como en la China, bolivarianos como los criminales de Caracas, o de apariencia democrática como Vladímir Putin, en Rusia, nunca se detienen en su labor de socavar a las naciones libres.

Quieren destruir el poder blando de la república estadounidense, de sus aliados europeos y –por supuesto- el poder militar de Washington; no solo deberían contemplarse como competidores económicos sino como jugadores en un tablero de guerra que quieren disputar territorio, acabar con las ideas democráticas, y apropiarse de las riquezas ajenas.

El problema mahometano en los Estados Unidos se suele maquillar de cualquier manera con eufemismos al uso desde que el viejo presidente, Donald Trump, pateó la puerta del Oval Office y se limpió los zapatos de mala manera en la alfombra persa… Toda una indirecta que acabará con un gravísimo ajuste de cuentas con los ayatolas de Irán.

Cuando el flamante presidente, Donald Trump, directamente fue a colocar sus extravagantes posaderas encima del Resolute desk para presumir un poco, de jovenzuelo ante su amada Melania, el viejo emblema liberal se le vino a la mente…

Estoy en la cima del mundo, mamá, y lo he conseguido peleando”…

Si esta legendaria frase lo encierra todo sobre el capitalismo y sus metáforas, también explica cómo la fiebre del oro puede (y suele) obscurecer todo conocimiento sobre la teoría política de la clase dominante.

Aclara de qué forma se puede solventar la agitación teosófica militante del Islam más repugnante; esclarece cómo aplicar correctamente las ideas políticas desde la filosofía y -sobre todo- cortar por lo sano la tremenda irresponsabilidad de la élite posmoderna en torno a la gobernanza y el gravísimo problema de los malignos mahometanos infiltrados…

Tratar de señalar con vehemencia al actual presidente de los Estados Unidos como racista, xenófobo, homófobo, misógino o machista; con una aversión exagerada por las putas y un odio superlativo por los mexicanos, los maricones, las lesbianas los transgénero y los travestís en general, es hoy la gran pancarta de la chusma manipulada convenientemente por sus “pastores” que precisamente los esclavizan en sus países de origen como es el caso de México…

¿Por qué la basura política mexicana habla de muros, empalizadas, murallas y fronteras mientras se asesinan a cientos de miles de personas, hombres y mujeres, todos los años, y el país entero es una fosa común donde millones de cadáveres sin identificar “duermen” el sueño más terrorífico de este mundo?

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Loros, burros y fieras asesinas se sirven de la prensa

Loros, burros y fieras asesinas…

La avispa, después de haberme mirado fijamente, con la finalidad de dar muestras de su irónica y agresiva sorpresa, se me acercó y me dijo al oído: <<Volveré>>”. André Breton

 

Comienza el cerco para el asesino mahometano. Los jefazos del Pentágono están asqueados profundamente de tantos manipuladores musulmanes que, Corán en mano, llaman al odio a muerte contra Israel, pero en el caso del despreciable asesino, Recep Tayyip Erdogan, la náusea se apodera de los comentarios de pasillo cuando un socio turco de la OTAN arenga públicamente a su muchedumbre fanática para que griten enfervorizados “muerte a los Estados Unidos, muerte a Israel, malditos sean los judíos, muerte a la Unión Europea” y “Victoria del Islam”…

La Casa Blanca ya está hasta las narices de sus amenazantes declaraciones y deben saber ustedes que Washington solo espera el mejor momento para que sus propios militares turcos lo cuelguen de una farola en Ankara y que un tanque arrastre su cadáver ante todo el pueblo turco. Este criminal islamista movió todo los hilos para asesinar a miles de opositores, apuntalarse en el poder y hacer desaparecer a más de un centenar de periodistas; la mitad están en la cárcel y de la otra mitad nadie sabe nada de nada…

No se equivoca el enviado de Donald Trump a la gira por el Middle East, Mike Pompeo, cuando explica correctamente a los aliados que el odio mahometano hacia los cristianos y hacia los judíos es una perversión religiosa que ciega la mente de los criminales.

El moro, mejor que nadie, sabe que el amor es tuerto y que el odio es ciego, pero eso no lo aprendieron por el Coran, pues su maldad innata -según los cristianos evangelistas de hoy- es, más bien, un subproducto cultural de sucios esclavos de Middle East fanatizados por sus viejos manipuladores gobernantes mediante el complot y la conjura de los necios ulemas y de toda la clerigalla asesina de parásitos islamistas.

Curiosamente, la oración gramatical sobre los “amores al prójimo” y el supuesto “pacifismo” es alemana; la advertencia y el grito de Friedrich Nietzsche cuando se refiere al perro de fuego, y también es la sentencia que bebió la turba mora del otomano pensamiento tardío; el remanente geopolítico que nubla y ofusca desde los tiempos del Tercer Reich a los asesinos islamistas.

Lo saben en Rabat, en El Cairo y en Riyadh… y aunque los políticos alemanes de hoy tengan el corazón podrido y la mente obnubilada, son los mismos aliados árabes de Estados Unidos los que se sorprenden de que el establishment germano amenace a sus ciudadanos con la cárcel mientras esconde y oculta las violaciones de mujeres y niñas por asesinos musulmanes; maquilla y corre un tupido velo periodístico ante el odio y el crimen mahometano en el interior de las fronteras europeas y lo hace señalando como islamófobos a cualquier crítica a su labor.

Como si de la Gestapo se tratara, esta es la Unión Europea de la que el Reino Unido quería escapar pero los servicios de inteligencia europeos “advertidos” por Vauxhall Cross sobre la tremenda estupidez de creer que el Islam es una religión de paz, advirtieron a su vez a Berlín de que si se iban los ingleses, no tardarían mucho en largarse los demás…

Así que ya pueden ustedes imaginarse la de turbios negocios que se están haciendo con la “supuesta amenaza del Brexit” y la mejor forma de tratar de normalizar la vieja Europa que nunca dejó atrás su antisemitismo…. Es el epílogo poético tardío de una “raza aria” inventada por la pervertida Alemania del siglo pasado.

Así es todavía el discurso de la élite germana de cara a la galería; y es absoluta y perfectamente normal que los británicos intentaran abandonar un barco que olía a mentira podrida bajo el patológico sentimiento de culpa germano, ahora maquillado con la supuesta e intachable conducta de la nueva aristocracia alemana. El antiamericanismo, según Washington, se sigue promoviendo desde Berlin y ha hecho mella en una Francia que históricamente siempre estuvo del lado americano con el llamado “síndrome de La Fayette”.

El ridículo presidente francés, Emmanuel Macron, es solo un pequeño síntoma de la enfermedad que destruye Europa, de nuevo. Pero el Secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, ha dejado a los alemanes a los franceses y a Bruselas a la altura de la mierda de camello, que dicen en Saudi Arabía…

Porque el Islam destructivo está infiltrado en los Estados Unidos; en sus escuelas públicas, en sus instituciones y en la prensa en la que alegremente la “Khashoggi’s Muslim Brotherhood connections” actúan por la destrucción de los infieles americanos y de los judíos como grita abiertamente en todos sitios…

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EL GRAN PATROCINADOR DE TERRORISMO ISLAMISTA…

SOBRE EL PELIGROSO ISLAMISTA TURCO “ERDOGAN”

A.J. Caschetta -NEW YORK

El Instituto por la Secularización de la Sociedad Islámica es una organización de escritores que promueve las ideas de secularización, democracia y derechos humanos en las sociedades islámicas. Forma parta del Center for Inquiry.

Fundada en 1998 por antiguos musulmanes —el más conocido de todos ellos es Ibn Warraq—,el grupo anima a combatir el fanatismo, violencia y terrorismo teológicos. La organización no promueve ningún sistema de creeencias ni dogma religioso, sino que suscribe las leyes laicas, la libertad de expresión y la Declaración Universal de los Derechos HUmanos.

Su director en la actualidad es Ibn Warraq.

La revolución turca es como la iraní… pero a cámara lenta

CORTESIA DE :

GATESTONE INSTITUTE-NEW YORK

por A.J. Caschetta

Ver cómo, en los últimos 16 años, Turquía se ha convertido en una nación islamista autoritaria ha sido tan espeluznante como lo fue la vertiginosa caída de Irán en 1979. Lo de Turquía, en cambio, está siendo a cámara lenta. Si Irán pasó de aliado laico a implacable enemigo islamista de EEUU en cuestión de meses, Turquía ha seguido un rumbo similar; pero el cambio lo está llevando a cabo un islamista más cauto, Recep Tayyip Erdogan, que se ha movido a un ritmo mucho más lento.

Ascenso al poder

El sah Pahlevi mandó a Ruholá Jomeini al exilio (a Turquía, casualmente) en 1964. Cuando volvió a Irán, el 1 de febrero de 1979, Jomeini se hizo con el poder absoluto casi inmediatamente. Con el sah fuera del país para tratarse un cáncer, poco se pudo hacer para detener a Jomeini y sus clérigos. El ayatolá creó inmediatamente los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), que enseguida superaron a la policía secreta del sah, el Savak, a la hora de acabar con los enemigos internos. Evin, el funesto penal del Savak, que llegó a albergar hasta 5.000 enemigos políticos del sah, pronto alojó a más de 15.000 enemigos de Jomeini. Al cabo de unas semanas, Jomeini presidía sobre de un régimen de terror que admiraría al propio Robespierre.

La caída de Turquía en el islamismo ha sido mucho más lenta, guiada deliberada e incrementalmente por Recep Tayyip Erdogan a través de una serie de elecciones. Tal vez aprendió a ir despacio tras el resbalón que dio en 1998, cuando, siendo alcalde de Estambul, arengó a sus seguidores diciendo: “Las mezquitas son nuestros barracones, las cúpulas nuestros cascos, los minaretes nuestras bayonetas y los fieles nuestros soldados”. Erdogan fue condenado por incitación al odio, sentenciado a 10 meses de cárcel e inhabilitado para el desempeño de cargos públicos.

Pero no iba a hacer mutis. De hecho, creó el Partido para la Justicia y el Desarrollo (AKP), que obtuvo una resonante victoria en 2002. Enseguida se le levantó el veto y su regreso a la política culminó con su designación como primer ministro, en marzo de 2003.

Al principio Erdogan se movió con cautela, dando pasos islamizadores de manera ocasional, como la toma de templos cristianos, el cambio de las leyes sobre el hiyab y la persecución de los musulmanes no suníes. Después se produjeron dos acontecimientos cruciales que le dieron la oportunidad de amasar más poder: la guerra civil siria (2011) y el fallido intento de golpe de 2016. Como comentó Daniel Pipes también en 2016,

luego de unos años de contención y modestia, emergió su auténtica personalidad: el Erdogan grandilocuente, islamista y agresivo. Ahora quiere gobernar como un déspota.

Erdogan dijo una vez: “La democracia es como un tranvía. Vas en él hasta que llegas a tu destino, y después te bajas”. Parece que él ha llegado a su destino.

Erradicación de las reformas

En Irán, en cuanto se bajó del avión que lo devolvía de Francia (su último lugar de exilio), Ruholá Jomeini se puso a trabajar para eliminar el laicismo que el sah había conseguido implantar tras décadas de occidentalización del país. La denominada Revolución Blanca del sah, iniciada a instancias de la Administración Kennedy en 1963, fue un programa de reformas que estableció cuotas para las minorías y las mujeres en la Administración, transfirió tierras a los labriegos y abrazó todo lo occidental y moderno.

En 1967, la Ley de Protección de la Familia permitió a las mujeres pedir el divorcio, conseguir la custodia de sus hijos y negar a sus maridos la posibilidad de tener múltiples esposas. Asimismo, abolió el matrimonio temporal (una suerte de sanción chií de la prostitución) y elevó la edad legal para contraer matrimonio de los 9 años (siguiendo el ejemplo del profeta Mahoma [que desposó a la niña Aisha cuando ésta tenía esa edad]) a los 15.

Jomeini vilipendió el programa de occidentalización del sah tachándolo de “occidentoxicación” (traducción del persa gharbzadegi). Y en lugar de un gigante tecnológicamente superior dispuesto a compartir los frutos de la modernidad con su aliado tercermundista y anticomunista, EEUU se convirtió en el “gran Satán”, supuestamente por imponer a Irán su laicismo y erradicar su cultura islámica.

En Turquía, Erdogan ha ido suprimiendo las libertades de los ciudadanos lenta y gradualmente. Como Jomeini, quiso purgar su país del programa occidentalizador de sus predecesores. Turquía se llegó a distinguir del resto del mundo musulmán en gran parte por el reformista Mustafá Kamal, general que se hizo con el poder tras la derrota del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial. Adoptó el nombre de Ataturk (“padre de los turcos”, abolió oficialmente (aunque de modo simbólico) el Califato en 1924 y procedió a secularizar y occidentalizar la nación. Durante casi 70 años, Turquía pareció inmune al islamismo. Pero esa inmunidad luce ahora ilusoria.

Tras convertirse en primer ministro, Erdogan empezó a socavar el sistema de Ataturk. Ya como presidente, lo ha demolido. El otrora todopoderoso Ejército turco había sido despojado de su independencia. Los derechos de las minorías, especialmente de los cristianos, han sido recortados. Erdogan se ha dedicado a cerrar iglesias y construir mezquitas. La prensa ya no es libre, y la Academia es una sombra de lo que fue.

Gobernanza

Cualquier islamista que quiera gobernar tiene que encontrar la forma de racionalizar el mandato coránico de: “Alá no tiene socios”. En 1991, cuando criticó a los Hermanos Musulmanes por participar en los procesos democráticos egipcios, Aymán al Zawahiri (actual líder de Al Qaeda) concluyó:

Lo fundamental de las democracias es que el derecho a hacer leyes se le confiere a alguien que no es Alá el Altísimo. Eso es la democracia. Cualquiera que esté de acuerdo es un infiel, que sirve a otros dioses en vez de a Alá.

La versión chií de esta prohibición dicta que ningún humano puede gobernar mientras el Duodécimo Imán permanezca oculto, y cualquier intento de hacerlo resulta impío.

La solución de Jomeini fue instaurar el valeyat-e-faqih, normalmente traducido como “el gobierno de la jurisprudencia”, apaño que puso el poder en manos de los clérigos, cuya estricta observancia de la sharia aisló al régimen de la acusación de hacerse socio de Alá. En realidad no gobiernan, aducen, sino que mantienen una pía vigilancia sobre las cosas hasta que el Duodécimo Imán deje de ocultarse.

Para vigilar a los vigilantes, Jomeini se proclamó Rahbar (“Líder Supremo”). Bajo la apariencia de un sabio, era sólo otro dictador que había dado con una manera de engañar y amenazar a la población para que se sometiera.

Erdogan llevó a cabo su toma gradual del poder mediante el proceso democrático que hicieron posible las reformas de Ataturk. No era el temido “un hombre, un voto, una vez”, pero con cada victoria electoral Erdogan se volvió más autoritario e islamista. Tras la supuesta intentona golpista de 2016, aceleró su conquista total del poder. Sus ajustadas victorias en el referéndum constitucional de 2017 y en las presidenciales de 2018 le permitieron cambiar e ignorar la Constitución que le aupó al poder y convertirse en el Jomeini turco. Ahora que ya no tiene por qué arriesgarse a perder en las urnas, quiere farsas electorales que ganará con los márgenes que obtenía Arafat.

Política exterior

El objetivo de la política exterior de Jomeini fue siempre el mismo: expandir la influencia de Irán, extender su versión del islamismo y combatir todo lo occidental.

La política exterior de Erdogan también ha sido hostil a Occidente desde el principio, incluso antes de que llegara a primer ministro (2003). Cuando, después del 11-S, la Administración Bush se preparaba para atacar a Sadam Husein, Turquía negoció con EEUU para admitir en su territorio 62.000 soldados más de los que ya hospedaba, que compondrían la fuerza entraría en Irak por el norte. Se alcanzó un acuerdo que habría hecho ganar a Turquía 6.000 millones de dólares en ayudas directas y garantías de préstamo adicionales por valor de varios miles de millones más. Pero después de que se hiciera con el 60% del Parlamento en las elecciones de noviembre de 2002, el AKP de Erdogan ejerció la suficiente influencia para desbaratar el acuerdo.

Como primer ministro y después como presidente, Erdogan han sido incesantemente hostil a los intereses estadounidenses. Defendió la flotilla de Gaza, ayudó a Irán a transportar armas a Siria y combatió a los aliados kurdos de EEUU. No sólo ha popularizado –y quizá incluso inventado– el saludo de los cuatro dedos de los Hermanos Musulmanes, sino que ha reivindicado a los propios Hermanos Musulmanes y su versión del islamismo.

Rehenes

Entre los paralelismos más inquietantes entre Erdogan y Jomeini está la nueva afición turca a la toma de rehenes. El 4 de noviembre de 1979, las fuerzas del ayatolá capturaron la embajada de Estados Unidos en Teherán y retuvieron a 52 empleados de la legación, diplomáticos y civiles durante 444 días. Después de ser puestos en libertad, Jomeini siguió secuestrando estadounidenses, sobre todo a través de sus peones terroristas.

La expresión que muchos han adoptado para referirse al último deslizamiento de Erdogan hacia el jomeinismo es “diplomacia de los rehenes”. El pastor estadounidense Andrew Brunson fue tomado como rehén el 7 de octubre de 2016 y ha sido utilizado como peón desde entonces. Acusado de “cristianización”, como dice el régimen islamista, Brunson –recientemente liberado– no ha sido el único estadounidense detenido en Turquía.

¿Y ahora qué?

Se podría decir que EEUU ignoró durante décadas los peligros aparejados a la caída del sah y el ascenso del islam chií como fuerza política; una vez sucedió, Irán se movió muy rápido, durante el mandato de un presidente débil que no hizo nada para ayudar al sah y que de hecho aceleró su caída. Cuando Jimmy Carter se dio cuenta de lo estúpido que había sido abandonar al sah, ya era demasiado tarde.

EEUU ha tenido tiempo y advertencias más que suficientes para ver lo que se avecinaba en Turquía con Erdogan. Ahora que el colapso a cámara lenta se está acelerando, sólo un golpe militar exitoso podría, quizá, evitar que Erdogan se convierta totalmente en un nuevo Jomeini.

Por suerte, no estamos en 1979 y podemos aprender de las lecciones de aquel año funesto. Muchos están empezando a reconsiderar la pertenencia de Turquía a la OTAN. Por desgracia, no hay ningún mecanismo para expulsar a un miembro de la Alianza, pero no hay razón alguna para mantener decenas de bombas nucleares tácticas B61 en la base aérea turca de Incirlik. Aunque las bombas (Turquía no tiene aviones capaces de usarlas) están aseguradas en cámaras acorazadas subterráneas y protegidas por protocolos redundantes y códigos de lanzamiento, si se hicieran con ellas representarían una amenaza importante.

Imaginemos cómo sería el mundo si EEUU hubiese almacenado armas nucleares en Irán antes de la toma del poder por parte de Jomeini. Imaginemos cómo sería el mundo si Erdogan se apoderase de armas nucleares norteamericanas.

TODA LA GENIALIDAD DE UN INTELECTUAL GAY PARA TRATAR DE SALVAR A EUROPA

LOS INTELECTUALES DE TODO EL MUNDO NO PUEDEN CREER LO QUE ESTÁ OCURRIENDO…

EL STABLISHMENT POLÍTICO DE BRUSELAS ESTÁ DESTRUYENDO EUROPA Y DESPRECIANDO LA CULTURA JUDEOCRISTIANA

 

Francia: ¿una revuelta contra las élites de Europa?

Durante años, los que escribíamos y nos preocupábamos por el auge del islam en la Europa occidental sabíamos que, al final, si los gobiernos de estos países no cambiaban el rumbo drásticamente, algo iba a pasar. Hasta ahora, los nativos han sido, en su mayoría, notablemente mansos. Han tragado mucho. Sus líderes han llenado sus países con enormes cantidades de inmigrantes de Oriente Medio y el norte de África, de los cuales una desproporcionada cifra dejaron claro que no tenían ninguna intención de unirse plenamente o contribuir a sus sociedades de acogida sino, más bien, se contentaban con coger, herir, dañar y destruir, y estaban decididos, a la larga, a conquistar y gobernar.

Nadie le ha preguntado nunca a los ciudadanos de la Europa occidental si querían que sus países se transformaran radicalmente de esta manera. La transformación, además, se intensificó cada año. En algún momento, sin duda, las poblaciones nativas de la Europa occidental reaccionarían.

¿Pero qué forma tomaría? Los que estamos profesionalmente preocupados por estos temas hemos pasado horas sopesando esta pregunta. Nos preguntábamos unos a otros: ¿qué crees que pasará? Algunos profetizaron la balcanización. Ya había zonas de exclusión, enclaves en la periferia de las grandes ciudades donde los “infieles” no eran bienvenidos y la policía y los bomberos eran por sistema bombardeados con piedras si se atrevían a inmiscuirse. Era suficientemente fácil imaginar que esas zonas se expandirían, que su soberanía de facto bajo la ley de la sharia se reconocería oficialmente y que se establecería algún tipo de relativa estabilidad. Otros observadores predijeron que los nativos provocarían disturbios; no las élites cuyas vidas personales se veían mínimamente afectadas por la presencia musulmana en sus países, sino las personas menos privilegiadas cuyos barrios y colegios se han convertido en zonas peligrosas, a los que se les han subido repetidamente los impuestos para pagar enormes salarios a miembros de organizaciones de inmigrantes, y cuyos médicos y hospitales se han visto tan sobrecargados por los recién llegados que los tratamientos vitales se racionaron cada vez más y las listas de esperas fueron cada vez más largas.

En 2016, los británicos conmocionaron al mundo al votar a favor del Brexit, y unos meses más tarde los estadounidenses obraron un milagro aún mayor al elegir a Donald Trump para la presidencia. Algunos analistas esperaban que las elecciones en Francia, Suecia y los Países Bajos también arrojaran unos sensacionales resultados, pero a pesar de los progresos logrados por los partidos a favor de controlar la inmigración, como la Agrupación Nacional (antiguo Frente Nacional) de Marine Le Pen, los Demócratas Suecos y el Partido de la Libertad de Geert Wilders y el Foro por la Democracia de Thierry Baudet, ambos de los Países Bajos, esas victorias fueron menores de lo esperado. Por otro lado, el año pasado los austriacos eligieron como canciller a Sebastian Kurz, enérgico detractor de las cuotas de asilo impuestas por la UE, y este año el cargo de primer ministro italiano fue para Giuseppe Conte, que ha adoptado una firme postura contra los inmigrantes ilegales y que ha vetado los barcos de inmigrantes en los puertos italianos.

La noticia más importante en este frente, sin embargo, no se ha producido en las urnas. Este año los británicos han expresado cada vez más indignación por la chapuza de Theresa May con el Brexit y, durante el verano, salieron a las calles a protestar por el encarcelamiento ilegítimo de Tommy Robinson, que en ese país se ha convertido en el rostro de la resistencia a la islamización. Además, en las últimas semanas, ciudadanos franceses de todo el espectro político, sobre todo los provenientes de pequeñas localidades y áreas rurales, no sólo han llevado a cabo protestas públicas por temas corrientes –esa perenne actividad recreativa gala–, sino que han provocado revueltas y cometido actos de vandalismo en París y otras grandes ciudades, y saqueado lugares emblemáticos como los Campos Elíseos, obligando al cierre de la Torre Eiffel y el Louvre, e incluso causando daños al Arco del Triunfo.

Al principio se dijo que los franceses estaban enfadados por una subida de los impuestos al combustible que había sido motivada por las prioridades medioambientales del presidente Emmanuel Macron. “El precio de la gasolina se ha puesto de no creer”, dijo el otro día Ghislain Coutard, al que se le atribuye la creación del llamado movimiento de los chalecos amarillos, y después habló de que algunos amigos suyos “están apenas sobreviviendo” a causa del coste de poseer un coche. “El menor problema con el coche se convierte en una catástrofe –explicó­–. Tienes que meterte en deudas y después nunca terminan”. Por desgracia, incluso después de que Macron, al darse cuenta de que se había pasado, canceló la subida del impuesto, las revueltas continuaron.

Los periodistas se han visto en apuros para obtener explicaciones claras y concisas de los agitadores y sus motivos y objetivos. Quizá los agitadores no encuentran las palabras, quizá están expresando una rabia que aún tienen que saber articular. O quizá son reacios a decir en alto lo que piensan por temor a que los llamen xenófobos, islamófobos o racistas. En una entrevista el otro día, el filósofo francés Alain Fienkelkraut atribuyó las revueltas a la inseguridad económica y cultural por parte de las clases étnicas baja y media francesas, personas que han sido expulsadas de los centros de las grandes ciudades por la subida de los alquileres, que han visto sus trabajos y pequeños negocios destruidos por las tasas y regulaciones “verdes”, que sienten que han perdido en una lucha de poder con los inmigrantes musulmanes, y que sienten que sus clases dirigentes han tenido más simpatía hacia los inmigrantes que hacia ellos.

Ahora las revueltas se han extendido a Bélgica y los Países Bajos. Allí, también, los objetivos de los agitadores pueden ser imprecisos. Associated Press citó a una anciana mujer holandesa que se quejaba de los impuestos, la escasez de la vivienda y la pérdida de prestaciones sociales: “La red de prestaciones sociales con la que crecimos ha desaparecido –dijo–. El Gobierno no está ahí para la gente. Está ahí para proteger sus propios intereses”. Por supuesto, esos “intereses” incluyen priorizar las gratuidades para los inmigrantes a costa de los holandeses que han aportado toda una vida de trabajo. Aún hoy, sin embargo, para muchos nativos europeos occidentales, puede ser más fácil ser un insurrecto que habla honestamente sobre el islam y la inmigración.

¿Se extenderán aún más estas revueltas? En cierto modo es difícil imaginarse a los escandinavos de a pie provocando revueltas, son demasiado suaves. Su idea de una manifestación pública consiste en una tranquila vigía a la luz de las velas. En cuanto a los alemanes, son demasiado ordenados para estallar con levantamientos espontáneos. Sí, se les da muy bien marchar en fila india a las órdenes de algún maniaco fascista histérico, pero no se sienten individualmente inclinados a estallar con violencia. De nuevo, esa impresión podría ser equivocada. Después de todo, fue bastante sorprendente ver a tantos británicos normalmente educados, e incluso reprimidos, amontonarse en las plazas londinenses para expresar su solidaridad con Tommy Robinson. Así que tal vez estos agitadores franceses sí se extiendan por toda la Europa occidental. Quizá ya llega: el comienzo de la resistencia de los ciudadanos de la Europa occidental contra el desastroso proyecto multicultural y globalista de las élites europeas. O tal vez es sólo un paso más que nos acerca al día del juicio final del continente. Deberemos averiguarlo a tiempo.

 

Bruce Bawer El último grito para salvar Europa”

Bruce Bawer, (Nueva York, 31 de octubre de 1956) es un ensayista, escritor y periodista estadounidense, que vive en Europa desde 1998. Colabora habitualmente en publicaciones tan relevantes como The New York Times, Newsweek, The Wall Street Journal, The Washington Post, entre otras. Es también autor de varios libros, como A Place at the Table: The Gay Individual in American Society, Prophets and Professors: Essays On the Lives and Work of Modern Poets y Stealing Jesus: How Fundamentalism Betrays Christianity.

While Europe Slept: How Radical Islam is Destroying the West from Within (2006) ha sido traducida al castellano con el título Mientras Europa duerme. De cómo el islamismo radical está destruyendo Occidente desde dentro (Gota a gota, Madrid, 2007). Fue nominado para el Premio National Book Critics Circle en 2006 en la categoría de crítica.

En 1998 Bawer se trasladó desde Nueva York a Ámsterdam, donde consideraba que se encontraría en un ambiente más liberal y favorable para él y su pareja homosexual. Huyendo del creciente fundamentalismo cristiano estadounidense, se encontró para su sorpresa con otro fundamentalismo en su opinión mucho peor: el fundamentalismo islámico que se extendía a sus ojos por Europa. Ha viajado por distintas capitales europeas, que le dieron pie a su obra sobre la crisis democrática europea, que ha denominado “momento Weimar”, haciendo una analogía de las actuales políticas europeas frente al islamismo con las políticas de apaciguamiento de los años 1930 frente al ascenso del nacionalsocialismo en Europa.

Actualmente vive en Noruega.

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TODA LA GRANDEZA DE UN INTELECTUAL GAY Y TODA LA AGUDEZA DE UN PERIODISTA, ENSAYISTA Y ESCRITOR HOMOSEXUAL ESTADOUNIDENSE QUE HA COMPRENDIDO PERFECTAMENTE QUE EUROPA ESTÁ AL BORDE DE SU DESAPARICIÓN COMO CULTURA Y PUEBLO POR CULPA DE SU ÉLITE POLÍTICA…

Bruce Bawer :Despierta Europa”

 

Bruce Bawer es un escritor y traductor norteamericano nacido en Nueva York. Vive en Europa desde hace bastantes años. Se mudó por amor, porque su pareja (Bawer es gay) es de aquí. También por la fascinación que la vieja Europa, de apariencia tan sofisticada, tan rica en historia y tan agradable para vivir, ejerce sobre tantos norteamericanos convertidos en expat, como ellos dicen (por “expatriados), más por voluntad que a la fuerza.

Cuando se vino a Europa, Bawer también andaba aburrido de algo que entonces él consideraba avasallador y peligroso: el “fundamentalismo” cristiano evangélico, al que dedicó muchas horas de trabajo y un libro, Stealing Jesus, algo así como “El robo de Jesucristo”. Bawer parecía destinado a vivir en Ámsterdam o Berlín, alguna ciudad cosmopolita que le ofreciera lo mismo que había dejado atrás en Nueva York… más el toque europeo. Acabó en un sitio bastante inverosímil. Oslo, ni más ni menos. Con una terquedad característicamente norteamericana, convirtió este reducto un poco al margen, incluso algo provinciano, que le había tocado en suerte en un observatorio ideal de la realidad europea.

Uno de los resultados de esta actitud es el libro que ahora publica en español la editorial Gota a Gota bajo el título de Mientras Europa duerme. Bawer describe aquí, con agudeza extraordinaria, cómo Europa, ese paraíso tolerante y abierto que él había soñado y en el que por fin vivía, se ha ido convirtiendo ante sus ojos en un mundo nuevo. Y sumamente desagradable. La palabra “tolerancia” es una de las claves de esta deriva; también la “paz” y el “multiculturalismo”.

Europa, efectivamente, está abdicando de la defensa de sus antiguos ideales. Ante la intolerancia, la falta de respeto por los Derechos Humanos, la brutalidad y la censura que el islamismo está consiguiendo infiltrar en sus países, los europeos han decidido inhibirse, no defender la libertad (la suya propia), recluirse en un mundo de apariencia ideal donde está mal visto, cuando no prohibido, disentir de la actitud de rendición. A Bawer, más preocupado por el destino de Europa que muchos europeos, le revuelve el estómago la perspectiva de que el Viejo Continente se convierta en un parque temático de tamaño natural… con el islam como religión y cultura dominante.

Y lo cuenta muy bien. Describe este proceso no en forma de ensayo, al modo en que lo ha podido hacer Glucksmann en Occidente contra Occidente. Construye un relato, el de su periplo personal, marcado por los jalones de ese nuevo rapto de Europa que todos llevamos marcado a sangre y fuego en nuestra memoria: el 11-S y las infames reacciones que suscitó, el asesinato de Pim Fortuyn y luego el de Theo Van Gogh, o los atentados de Madrid (que Bawer, como es lógico, interpreta únicamente en clave de terrorismo islámico, pero el ejemplo no por eso resulta menos elocuente).

En más de una ocasión, Mientras Europa duerme recuerda Mi vida, mi libertad, el segundo libro de Hirsi Ali. Un personaje en busca de una cierta forma de libertad cuenta cómo, habiendo creído descubrirla en un país europeo, llega pronto el desengaño. En los dos casos el agente exterior es el mismo: el islam y el islamismo –entre líneas, Bawer se pregunta qué distancia hay entre uno y otro–, que está protagonizando un cambio demográfico y cultural gigantesco. También es idéntica la raíz del mal. Siempre habrá fanáticos y totalitarios. La cuestión es no rendirse ante ellos. El libro de Bawer es un llamamiento a la acción, a despertarse ante la voluntaria servidumbre que muchos europeos están aceptando como si fuera irremediable o, aún más increíble, como si fuera un progreso, un avance.

Al tiempo que una descripción y un toque a rebato, Mientras Europa duerme incorpora otra dimensión. Y es la de cómo un norteamericano redescubre, en contraste con lo que está viviendo en Europa, su propio país. Bawer no deja de ser crítico con él, como lo son muchos norteamericanos –que en esto se parecen bastante a los españoles–. Pero al contemplar la siesta y la molicie de una Europa que ha optado por la rendición preventiva, el ejemplo norteamericano –su patriotismo, el dinamismo de una sociedad que se niega a depender del Estado, el empeño en integrar a los inmigrantes en una identidad orgullosa de sí misma– se torna más y más positivo.

En resumen, la perspicacia, el coraje –y el talento– de Bruce Bawer permiten a éste describir al mismo tiempo el despeñadero europeo y contrastarlo con otro lugar –¿otra cultura?– que ofrece soluciones a esa misma deriva. La paradoja, que muchos no sabrán apreciar, es que ese lugar, Estados Unidos, es la encarnación de lo que una vez fue un sueño europeo de libertad e igualdad ante la ley, hoy amenazado por el islam y el empeño suicida de quienes deberían ser los herederos del ideal primero.

Un libro valiente, complejo y claro a la vez, y además ameno como pocos. Se lee de un tirón, sin exageración de ninguna clase. No dejen de precipitarse a comprarlo, ahora mismo, en la librería más próxima. De lectura obligatoria.

¿ISLAMOFOBIA? No… no…, DISCULPE… es la guerra…

Los terroristas persas ya están en el patio trasero de Estados Unidos… Judith Bergman, Analista política experta en Derecho y Relaciones Internacionales,

advierte que el Occidente se ha dormido mientras los asesinos islámistas se han infiltrado por todas partes…

Algunos políticos ya se comportan como traidores a sus pueblos y a sus gobiernos buscando islamófobos debajo de las alfombras mientras los yihadistas asesinan en las calles a inocentes ciudadanos…

¿QUÉ ESTÁ PASANDO?

Dawa: sembrando las semillas del odio


por Judith Bergman

Mientras que Occidente está ocupado luchando contra el “discurso del odio”, la “islamofobia” y las organizaciones de supremacistas blancos, parece más que dispuesto a ignorar el cultivo del discurso de odio musulmán y las actitudes supremacistas hacia los no musulmanes.

Es un cultivo que se da sobre todo mediante el proceso de la dawa, la práctica musulmana de la divulgación islámica o el proselitismo, cuyos resultados se pudieron contemplar la semana pasada en un atentado en el centro de Nueva York. El terrorista, Sayfullo Saipov, nativo de Uzbekistán, al parecer no se radicalizó hasta que se fue a Estados Unidos. La mezquita a la que iba en Nueva Jersey estaba siendo vigilada por la Policía de Nueva York desde 2005. Un informe encargado por EEUU decía que los ciudadanos uzbekos eran “más propensos a ser radicalizados cuando emigran a trabajar al extranjero”, según el Departamento de Estado de U.S.A.

A simple vista, la dawa o la divulgación —en persona u online— parece ser una actividad misionera benigna, consistente en la conversión de los no musulmanes. A esta actividad, legal en las sociedades occidentales, se le permite actuar sin trabas por parte de los medios o el gobierno. Por lo general, la dawa genera poca atención, salvo cuando los miembros de una organización proselitista aparecen de repente en los titulares como auténticos yihadistas.

Los políticos y los medios occidentales parecen preferir ver el islam como solamente una religión, y no como un sistema político que, según los críticos, trata de imponer sus propias leyes y normas, la sharia, en el mundo.

En cambio, la disidente musulmana de origen somalí y escritora, Ayaan Hirsi Ali, sostiene en su último libro The Challenge of Dawa: Political Islam as Ideology and Movement and How to Counter It (El desafío de la dawa: el islam político como ideología y movimiento y cómo contrarrestarlo):

El término dawa se refiere a las actividades llevadas a cabo por los islamistas para ganar adeptos y enrolarlos en una campaña para imponer la ley de la sharia en todas las sociedades. La dawa no es el equivalente islámico del proselitismo religioso, aunque a menudo se disfrace como tal […]. Incluye el proselitismo, pero va más lejos que eso. En los países occidentales, la dawa tiene por objetivo convertir a los no musulmanes al islam político y generar posturas más extremistas entre los que ya son musulmanes. El objetivo último de la dawa es destruir las instituciones políticas de una sociedad libre y sustituirlas estrictamente por la sharia.

Presumiblemente, lo último que querría una sociedad son organizaciones que utilizan para su actividad política la tapadera de las prácticas religiosas, protegidas bajo los preceptos de la libertad religiosa.

En Filipinas, hace poco, los miembros de una organización dawa conocida como Yamat Tabligh (“Grupo que Propaga la Fe”) entró en el país aparentando que iba a realizar una actividad misionera, diciendo que iban a participar en la reunión anual de Yamat Tabligh allí.

En cambio, resultó que habían venido a librar la yihad junto con Isnilon Hapilon, el difunto “emir” del Estado Islámico en el Sudeste Asiático.

Yamat Tabligh ha sido descrita por la experta en el islam y periodista Innes Bowen, en su libro Medina in Birmingham, Najaf in Trent, de 2014, como “un movimiento misionero deobandi y una de las mayores organizaciones islámicas en el Reino Unido […] [que] ha ido creciendo discretamente hasta convertirse en uno de los movimientos islámicos con mayor éxito en Gran Bretaña. Un gran número de musulmanes británicos ha militado en sus filas”.

Sin embargo, Yamat Tabligh era bastante desconocida en Reino Unido, hasta que se supo que varios musulmanes británicos acusados de delitos de terrorismo habían pasado por la organización. Entre estos terroristas estaba Richard Reid, el “terrorista del zapato” y tres de los autores de los atentados de Londres el 7-J. El combatiente estadounidense enemigo, John Walker Lindh, que ayudó a los talibanes, estuvo vinculado a Yamat Tabligh; y el terrorista de San Bernardino, Syed Faruk, rezaba en San Bernardino en la mezquita Dar al Ulum al Islamiyah, descrita como “un santuario para los activistas de Yamat Tabligh”.

El movimiento, según explica otro experto en el islam, Yoginder Sikand, en su estudio de 1998 sobre Yamat Tabligh, intenta “promover un sentimiento de paranoia e incluso repugnancia hacia la sociedad no musulmana” . Citaba estas palabras de un destacado promotor británico de Yamat Tabligh:

Uno de los principales objetivos de la tabligh es rescatar a la umma [la comunidad musulmana] de la cultura y la civilización de los judíos, los cristianos y [otros] enemigos del islam para generar en ellos el mismo odio que los seres humanos tienen por la orina […] y los excrementos.

Yamat Tabligh ha sido descrita en un artículo del Middle East Quaterly titulado “Tablighi Jamaat: Jihad’s Stealthy Legion” (“Yamat Tabligh: Las legiones sigilosas de la Yihad”), como un lobo con piel de cordero:

Yamat Tabligh no es un monolito: una subsección cree que debe practicar la yihad mediante la conciencia […] mientras que un ala más radical defiende la yihad mediante la espada […]. En la práctica, todos los tabligh predican un credo que es difícilmente distinguible de la ideología yihadista radical uahabí-salafista que comparten tantos terroristas.

Sin embargo, Yamat Tabligh sigue siendo una organización legal y activa, que ha logrado una considerable influencia sobre los musulmanes de Europa, especialmente en Reino Unido y Estados Unidos. Ya en 2003, el jefe adjunto de la sección antiterrorista del FBI, Michael J. Heimbach, dijo:

“Tenemos una presencia significativa de Yamat Tabligh en Estados Unidos y hemos descubierto que Al Qaeda la utilizó para reclutar, ahora y en el pasado”. Un vídeo grabado con cámara oculta en 2011 en el instituto Darul Ulum Islamic de Birmingham (Inglaterra), vinculado a Yamat Tabligh, demostró que a los niños musulmanes se les estaba educando en la supremacía musulmana. A niños de once años se les estaba enseñando que los hindúes “no tienen intelecto” y que beben “pis de vaca”. El profesor también decía: “Vosotros no sois como los musulmanes de ahí fuera […] Todo el mal que veis en las calles […] que la gente no lleva el hiyab como corresponde, la gente que fuma […] debéis odiar eso”. A los niños también se les decía:

Tenéis que liberaros de la influencia de Satán y de la sociedad […] Los kufar [un término denigrante para los no musulmanes] han traído muchas cosas nuevas ahí fuera […] Están controlando vuestra mente […] ¿Sois parte de los que prefieren seguir su estilo de vida, el camino del kufar, o el camino del Profeta?

Tanto los servicios de inteligencia de EEUU como los holandeses parecieron en una ocasión ser conscientes del inminente peligro de las organizaciones dawa. En 2004, un informe del gobierno holandés identificaba la práctica de la dawa como una amenaza para la sociedad holandesa y concluía que la “interacción o incluso el entretejimiento de la dawa y la yihad demostraban la relación entre las diversas formas del islam radical y el fenómeno del terrorismo del islam radical”.

El estudio también distinguía entre varios tipos de dawa, tanto abierta como encubierta, y las amenazas que provenían de ella:

La dawa puede tener como objetivo intentar convencer a las comunidades musulmanas de que las comunidades no musulmanas son hostiles hacia el islam y que quieren oprimirlo o incluso destruirlo. La dawa también puede tener por objetivo tratar de convencer a las comunidades musulmanas de que los valores y normas de los no musulmanes son incompatibles con los del islam y por lo tanto se deben considerar una depravación.

En esa modalidad de dawa, se anima con frecuencia a las comunidades musulmanas a resaltar (de forma provocativa) las diferencias con otros grupos y a veces también a expresar su desprecio y su odio hacia las normas y valores y la cultura de los no musulmanes.

Parece como si los gobiernos occidentales no se hubiesen enterado —al menos oficialmente— de muchos de estos conocimientos sobre la dawa como herramienta para fomentar los sentimientos musulmanes de supremacía y odio hacia los no musulmanes. En su lugar, se dedican a obsesiones interminables y despistadas sobre la “islamofobia”. Su ignorancia debería ser motivo de preocupación.

También operan otras organizaciones dawa en Occidente. Una es la Academia de Educación e Investigación Islámica (iERA), dirigida por dos conversos, Abdur Rahim Green y Hamza Andreas Tzortis, que trabaja a nivel mundial para difundir el islam. A diferencia de Yamat Tabligh, se centra en los esfuerzos misioneros hacia los no musulmanes. Sus líderes han hecho declaraciones racistas, supremacistas y antidemocráticas como llamar, de nuevo, kufar a los no musulmanes. Green ha dicho:

que “el propósito de la yizia [el dinero o “impuesto” pagado por los no musulmanes a los musulmanes a cambio de protección] es hacer que los judíos y los cristianos sepan que son inferiores y están sometidos al islam”, y “si un musulmán se encuentra a un judío o un cristiano por la calle, debería apartarlo de un empujón”. También ha dicho que el “problema inmediato” para los musulmanes de Gran Bretaña es estar rodeados de kufar, y que la única justificación para que los musulmanes sigan en Reino Unido es “convocar a los kufar al islam”.

Tzortis ha dicho que “habría que matar” a los apóstatas que “combaten desde el interior de la comunidad […]” y que “nosotros, como musulmanes, rechazamos la idea de la libertad de expresión e incluso la idea de libertad”. También habló a favor del matrimonio infantil. Admite que fue miembro de Hizb ut Tahrir, una organización islamista radical, pero la abandonó por “motivos escolásticos y filosóficos”.

En una declaración en la web de iERA, Tzortis y Green intentan distanciarse de algunas declaraciones (no especificadas) del pasado escribiendo:

“algunas de las anacrónicas declaraciones atribuidas a miembros de iERA han sido aclaradas o se ha realizado una retractación pública al respecto, y nunca se hicieron en campus universitarios”.

Es evidente que iERA goza de un amplia plataforma en los campus de Reino Unido. Según un informe sobre los actos extremistas que tuvieron lugar en los campus de Reino Unido en el año académico 2016-2017, iERA se encontraba detrás de 34 de los 112 actos que tuvieron lugar ese año.

A diferencia de los grupos de extrema derecha y marginales recientemente prohibidos por la secretaria de Interior británica, Amber Rudd —el mero apoyo a dichos grupos es castigable con hasta diez años de prisión—, iERA es libre de llevar a cabo sin trabas su actividad dawa y lo hace a un ritmo increíble. Según la página de Facebook de la organización, en octubre de 2017, iERA o sus representantes realizaron actividades dawa en Canadá, Hong Kong, Países Bajos y Estados Unidos. iERA también formó a 15 líderes dawa de todo el mundo —desde Islandia y Polonia a Honduras y Finlandia— en un reciente programa dawa online.

En Estados Unidos, iERA coopera con la Sociedad de Musulmanes Americanos (MAS) y con el Círculo Islámico de América del Norte (ICNA), según la web de iERA. ICNA, una destacada organización musulmana en EEUU, participa activamente en la dawa, y en 2015 organizó el “Dia Mundial de la Dawa” que hacía alusión al curso de formación de Tzortis.

Según el MANUAL PARA MIEMBROS 2013 (para miembros femeninos) de ICNA, la organización se considera un movimiento islámico que es:

un esfuerzo organizado y colectivo para establecer el islam en su forma completa y en todos los aspectos de la vida. Su objetivo último es complacer a nuestro Creador Alá y triunfar en el más allá mediante la lucha por el Iqamat ad Deen (EL ESTABLECIMIENTO DEL Islam EN SU TOTALIDAD) .Los movimientos islámicos están activos en varias partes del mundo para lograr los mismos objetivos.

El objetivo último de establecer un estado islámico en Estados Unidos no puede ser más claro. La pretensión de cuidar la “diversidad” y la “inclusión” que ICNA exhibe en su WEB pública no puede caracterizarse como nada más que un intento de disimular, ya que el objetivo declarado es “crear un lugar para el islam en Estados Unidos”. ICNA ya tiene un lugar en Estados Unidos, y presumiblemente quiere expandir ese lugar hasta que ya no quede nada más.

El Manual para Miembros 2013 explica que el trabajo de ICNA se desarrolla por “etapas”. Una de las etapas es la dawa, o la “divulgación efectiva”.

A los que aceptan la verdad del islam se les proporciona la literatura islámica adecuada y se les da la oportunidad de convertirse en musulmanes. Se les hace formar parte de la umma islámica como hermanos y hermanas.

El Manual para Miembros pasa a describir cómo era ya en la década de 1970:

ICNA creó sus propios foros para la labor de la dawa a nivel local, regional y nacional. Creó instituciones vitales a nivel nacional para apoyar las actividades de la dawa […]. Reconociendo otros movimientos orientados a los grupos en esta tierra, ICNA sigue coordinando y combinando sus esfuerzos con ellos.

De hecho, ICNA tiene un proyecto separado llamado “Proyecto Dawa Porqué Islam”, que:

tiene por objetivo organizar la labor de la dawa en América del Norte de manera profesional y eficaz. Algunos hitos del proyecto son Llamadas Gratuitas para No Musulmanes, Distribución de Literatura Islámica […] la Dawa en los Medios, la Dawa en las Cárceles, el Apoyo a la Dawa en los Campus, Folletos de la Dawa Online, y Dawa a través del Email”.

Expertos como Steven Emerson, fundador y director ejecutivo de The Investigative Report on Terrorism, consideran que ICNA está vinculada a los Hermanos Musulmanes. Su líder espiritual, Yusuf Al Qaradawi, ha predicado que Occidente será conquistado por el islam, no mediante la espada, sino de la dawa.

Si los líderes occidentales son incapaces de desentrañar el peligro que representan organizaciones como Yamat Tabligh, iERA e ICNA y, según los críticos, otras como CAIR e ISNA —no digamos ya de hacer algo al respecto, en vez de obsesionarse interminablemente con la “islamofobia”— Qaradawi podría acabar teniendo razón.

Gentileza de :  GATESTONE INSTITUTE-  New York

 

 

 

DONALD TRUMP “REACCIONA” EN ORIENTE MEDIO… ISRAEL, TAMBIÉN…

OCCIDENTE ADVIERTE:

LA GUERRA DEL WAHABISMO CONTRA EL CREDO CHIÍ EN TODO EL MUNDO MUSULMÁN HA DADO COMO RESULTADO UN PELIGROSO “HIBRIDO” PROPAGANDÍSTICO DE GUERRA MAHOMETANO QUE LA HERMANDAD MUSULMANA APROVECHA CON ÉXITO PARA INCENDIAR TODO EL ORIENTE MEDIO”

HEMOS DESCUIDADO LA INFORMACIÓN EN TIEMPO DE GUERRA Y TENEMOS QUE SEÑALAR AL TERRORISMO ISLAMISTA COMO EL ENEMIGO A BATIR… UN ENEMIGO AL QUE HAY QUE APLASTAR”

Israel lo tiene muy claro

Devolver un golpe tan demoledor que haga pensar a los fanáticos asesinos mahometanos, antes de arriesgarse a perder la vida, la hacienda, el tesoro y la nación islámica, que el paraíso prometido por los poderosos ulemas no es más que un criminal engaño para que los ayatollah vivan como reyes en esta vida…”

Estas son las palabras con las que se expresan los hawks del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Un buen lector de geopolítica debería saber que atribuir a Donald Trump todos los exabruptos, palabrotas y baladronadas de la política estadounidense, es desconocer profundamente la historia de la filosofía política y de los grandes logros éticos y morales que hoy día forman parte de la caja de herramientas que utilizan, por ejemplo, el Secretario de Estado Mike Pompeo o el no menos brillante Secretario de Defensa, el general James Mattis.

La guerra, tal como seguía planteándola el Pentágono durante la primera década de este siglo XXI, es demasiado costosa en cientos de miles de millones de dólares; se paga un alto precio en bajas de personal y produce un efecto adverso irreparable en el plano político doméstico.

Se decía en el Departamento de Defensa U.S.A. -inaugurando el nuevo siglo americano- que eso es una realidad matemática incontestable en el lenguaje abstracto de los números y en la realpolitik que establece el arte de la guerra…

Se entiende ahora perfectamente que, desde hace 8 años, justo cuando aparece la “primavera árabe”, el Departamento de Defensa haya puesto el dinero adecuado para apoyar las revueltas contra los dictadores mahometanos y (calculadora en mano) haya exigido a los socios y aliados una colaboración económicamente más importante.

Porque si bien era cierto que los adelantos tecnológicos en el hardware militar, y casi la ausencia de una masiva puesta de botas sobre el terreno de las operaciones militares, salvaba vidas estadounidenses, la ocupación necesaria de territorio, algunas veces, se encargaba mediante estadística de que el “ahorro” en vidas americanas quedara reflejado como un tremendo error de cálculo…

Sobre todo cuando la mayoría de las “primaveras” o revoluciones de colores, también sirvieron a los asesinos de la Yihad para hacerse con el poder en las violentas tierras del Islam… La insurgencia terrorista y la continuidad asimétrica de los combates carecían de límites morales obligando a Washington a reescribir sobre un conflicto sin fin y sobre un negocio ruinoso de carácter interminable…

El caso es que un conflicto militar vale muchos millones de dólares. Desde hace unos 70 años, es algo que solo podía permitirse una superpotencia como Estados Unidos… Entiéndase que una guerra no se puede llamar a las actividades terroristas de Teherán para conseguir la hegemonía regional en Oriente Medio. Eso es otra cosa. Otro subterfugio…

Pero implantar el terror para convertirse en líder indiscutible del Islam, cuesta cientos de miles de millones de dólares, algo que sí puede permitirse cualquier país productor de petroleo. Hay que dejar claro que esto no parece una guerra es un ejercicio de poder que permitirá a los ayatollah de Irán, atacar a los Estados Unidos y a sus aliados en la región.

Cuesta demasiado la guerra, siempre fue así… Pero en la era del espectáculo, donde la producción de narrativa se hace indispensable y paralela como arma para justificar la necesaria acción militar, el coste es muchísimo mayor.

Tras la inútil y estrambótica parafernalia geopolítica posmoderna de “no injerencia”, la brújula geográfica comienza a señalar algo más que los cuatro puntos cardinales… De hecho, el saqueo por los militares de las plazas conquistadas, a través de la historia, no era un asunto propio de la chusma ni de la soldadesca indisciplinada sino la fórmula idónea de los gobernantes para dar un estímulo y “premiar” económicamente a unas tropas mal pagadas y -en el mayor de los casos- reclutadas a la fuerza.

Para todas las demás actuaciones de “barbarie” contra la población civil, sea adrede o por el llamado efecto colateral, se miraba para otro lado… Sin embargo, en una guerra que se precie del siglo XXI, se cuidan algunos detalles humanitarios para intentar no caer demasiado bajo…

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NO ES BUENO MENOSPRECIAR A VLADIMIR PUTIN .-by Alfonso M. Becker

No siempre se puede disimular en la guerra…

El engaño debe mantener su proporción frente a la verdad, ante las circunstancias, y respecto a los fines pretendidos” Jean Jacques Courtine

Quizás lo más importante que el presidente ruso, Vladímir Putin, haya aprendido en sus años de espía soviético es que la base dialéctica de la mentira tiene un plano espiritual de disimulo que determina el efecto político. Este grandioso personaje que ha dado Rusia para la política mundial, solo merece elogios incluso si fuese el más peligroso de los enemigos.

Las “jugadas” de Vladimir Putin en Ucrania quedarán en los libros de geopolítica para que los futuros servidores en la política exterior de sus países respectivos aprendan que las arquitecturas de seguridad en la Unión Europea no podrán construirse nunca sin que Moscú dé su visto bueno…

Ocultar a los ciudadanos rusos la verdad no es para el “gran jefe” del Kremlin una bellaquería como podría serlo para esa fuente de cinismo que subyace en el Democratic Party estadounidense, haciéndose pasar sus ilustres dirigentes y sus fanáticos militantes por “izquierda” política cuando todo el mundo sabe que fueron ellos, hace 200 años, los que acuñaron el lacónico aforismo de que “es conveniente ocultar la verdad al pueblo americano por su propio bien”…

Es verdad que para resolver esa incógnita política de hoy, que hace 3500 años era una simpleza de duda para los griegos de la Edad Oscura, hemos tenido que pasar por el padre de la Ciencia Política moderna, Niccolo Machiavelli, en el Renacimiento, y quinientos años después por los más grandes de la Filosofía Política norteamericana como el inolvidable profesor de la Universidad de Chicago, Leo Strauss David.

No extendiéndome mucho, debe conocer el lector que el pueblo no tiene derecho a conocer la verdad porque su naturaleza (la de la chusma) es mentir, amotinarse, robar en los supermercados, alterar el orden público, prenderle fuego a la ciudad y violar a las monjas de clausura por el morbo que despierta el ir desnudando a la religiosa y apartando las reliquias sagradas antes de meterle mano…

Todo lo que a usted le parece un sinsentido en la actuación de las masas como matar banqueros o asesinar a todos los abogados y millonarios del planeta, no son más que problemas gnoseológicos y epistemológicos para Ernst Cassirer, filósofo sueco de origen prusiano, en el sentido del idealismo crítico cuando estudias a la chusma y su forma primitiva y animal de discernir sobre su penosa existencia o sobre cualquier cosa de este mundo.

Desde el colapso del mundo micénico (1200 a. C.) ya se intuía -según el estadista del renacimiento italiano, Giovanni Botero- que el fin justifica los medios, pese a quien pese, y guste o no guste si el resultado es salvar a la república…

La perfecta rentabilidad de un método infalible…

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