Archivos mensuales: diciembre 2018

¿ISLAMOFOBIA? No… no…, DISCULPE… es la guerra…

Los terroristas persas ya están en el patio trasero de Estados Unidos… Judith Bergman, Analista política experta en Derecho y Relaciones Internacionales,

advierte que el Occidente se ha dormido mientras los asesinos islámistas se han infiltrado por todas partes…

Algunos políticos ya se comportan como traidores a sus pueblos y a sus gobiernos buscando islamófobos debajo de las alfombras mientras los yihadistas asesinan en las calles a inocentes ciudadanos…

¿QUÉ ESTÁ PASANDO?

Dawa: sembrando las semillas del odio


por Judith Bergman

Mientras que Occidente está ocupado luchando contra el “discurso del odio”, la “islamofobia” y las organizaciones de supremacistas blancos, parece más que dispuesto a ignorar el cultivo del discurso de odio musulmán y las actitudes supremacistas hacia los no musulmanes.

Es un cultivo que se da sobre todo mediante el proceso de la dawa, la práctica musulmana de la divulgación islámica o el proselitismo, cuyos resultados se pudieron contemplar la semana pasada en un atentado en el centro de Nueva York. El terrorista, Sayfullo Saipov, nativo de Uzbekistán, al parecer no se radicalizó hasta que se fue a Estados Unidos. La mezquita a la que iba en Nueva Jersey estaba siendo vigilada por la Policía de Nueva York desde 2005. Un informe encargado por EEUU decía que los ciudadanos uzbekos eran “más propensos a ser radicalizados cuando emigran a trabajar al extranjero”, según el Departamento de Estado de U.S.A.

A simple vista, la dawa o la divulgación —en persona u online— parece ser una actividad misionera benigna, consistente en la conversión de los no musulmanes. A esta actividad, legal en las sociedades occidentales, se le permite actuar sin trabas por parte de los medios o el gobierno. Por lo general, la dawa genera poca atención, salvo cuando los miembros de una organización proselitista aparecen de repente en los titulares como auténticos yihadistas.

Los políticos y los medios occidentales parecen preferir ver el islam como solamente una religión, y no como un sistema político que, según los críticos, trata de imponer sus propias leyes y normas, la sharia, en el mundo.

En cambio, la disidente musulmana de origen somalí y escritora, Ayaan Hirsi Ali, sostiene en su último libro The Challenge of Dawa: Political Islam as Ideology and Movement and How to Counter It (El desafío de la dawa: el islam político como ideología y movimiento y cómo contrarrestarlo):

El término dawa se refiere a las actividades llevadas a cabo por los islamistas para ganar adeptos y enrolarlos en una campaña para imponer la ley de la sharia en todas las sociedades. La dawa no es el equivalente islámico del proselitismo religioso, aunque a menudo se disfrace como tal […]. Incluye el proselitismo, pero va más lejos que eso. En los países occidentales, la dawa tiene por objetivo convertir a los no musulmanes al islam político y generar posturas más extremistas entre los que ya son musulmanes. El objetivo último de la dawa es destruir las instituciones políticas de una sociedad libre y sustituirlas estrictamente por la sharia.

Presumiblemente, lo último que querría una sociedad son organizaciones que utilizan para su actividad política la tapadera de las prácticas religiosas, protegidas bajo los preceptos de la libertad religiosa.

En Filipinas, hace poco, los miembros de una organización dawa conocida como Yamat Tabligh (“Grupo que Propaga la Fe”) entró en el país aparentando que iba a realizar una actividad misionera, diciendo que iban a participar en la reunión anual de Yamat Tabligh allí.

En cambio, resultó que habían venido a librar la yihad junto con Isnilon Hapilon, el difunto “emir” del Estado Islámico en el Sudeste Asiático.

Yamat Tabligh ha sido descrita por la experta en el islam y periodista Innes Bowen, en su libro Medina in Birmingham, Najaf in Trent, de 2014, como “un movimiento misionero deobandi y una de las mayores organizaciones islámicas en el Reino Unido […] [que] ha ido creciendo discretamente hasta convertirse en uno de los movimientos islámicos con mayor éxito en Gran Bretaña. Un gran número de musulmanes británicos ha militado en sus filas”.

Sin embargo, Yamat Tabligh era bastante desconocida en Reino Unido, hasta que se supo que varios musulmanes británicos acusados de delitos de terrorismo habían pasado por la organización. Entre estos terroristas estaba Richard Reid, el “terrorista del zapato” y tres de los autores de los atentados de Londres el 7-J. El combatiente estadounidense enemigo, John Walker Lindh, que ayudó a los talibanes, estuvo vinculado a Yamat Tabligh; y el terrorista de San Bernardino, Syed Faruk, rezaba en San Bernardino en la mezquita Dar al Ulum al Islamiyah, descrita como “un santuario para los activistas de Yamat Tabligh”.

El movimiento, según explica otro experto en el islam, Yoginder Sikand, en su estudio de 1998 sobre Yamat Tabligh, intenta “promover un sentimiento de paranoia e incluso repugnancia hacia la sociedad no musulmana” . Citaba estas palabras de un destacado promotor británico de Yamat Tabligh:

Uno de los principales objetivos de la tabligh es rescatar a la umma [la comunidad musulmana] de la cultura y la civilización de los judíos, los cristianos y [otros] enemigos del islam para generar en ellos el mismo odio que los seres humanos tienen por la orina […] y los excrementos.

Yamat Tabligh ha sido descrita en un artículo del Middle East Quaterly titulado “Tablighi Jamaat: Jihad’s Stealthy Legion” (“Yamat Tabligh: Las legiones sigilosas de la Yihad”), como un lobo con piel de cordero:

Yamat Tabligh no es un monolito: una subsección cree que debe practicar la yihad mediante la conciencia […] mientras que un ala más radical defiende la yihad mediante la espada […]. En la práctica, todos los tabligh predican un credo que es difícilmente distinguible de la ideología yihadista radical uahabí-salafista que comparten tantos terroristas.

Sin embargo, Yamat Tabligh sigue siendo una organización legal y activa, que ha logrado una considerable influencia sobre los musulmanes de Europa, especialmente en Reino Unido y Estados Unidos. Ya en 2003, el jefe adjunto de la sección antiterrorista del FBI, Michael J. Heimbach, dijo:

“Tenemos una presencia significativa de Yamat Tabligh en Estados Unidos y hemos descubierto que Al Qaeda la utilizó para reclutar, ahora y en el pasado”. Un vídeo grabado con cámara oculta en 2011 en el instituto Darul Ulum Islamic de Birmingham (Inglaterra), vinculado a Yamat Tabligh, demostró que a los niños musulmanes se les estaba educando en la supremacía musulmana. A niños de once años se les estaba enseñando que los hindúes “no tienen intelecto” y que beben “pis de vaca”. El profesor también decía: “Vosotros no sois como los musulmanes de ahí fuera […] Todo el mal que veis en las calles […] que la gente no lleva el hiyab como corresponde, la gente que fuma […] debéis odiar eso”. A los niños también se les decía:

Tenéis que liberaros de la influencia de Satán y de la sociedad […] Los kufar [un término denigrante para los no musulmanes] han traído muchas cosas nuevas ahí fuera […] Están controlando vuestra mente […] ¿Sois parte de los que prefieren seguir su estilo de vida, el camino del kufar, o el camino del Profeta?

Tanto los servicios de inteligencia de EEUU como los holandeses parecieron en una ocasión ser conscientes del inminente peligro de las organizaciones dawa. En 2004, un informe del gobierno holandés identificaba la práctica de la dawa como una amenaza para la sociedad holandesa y concluía que la “interacción o incluso el entretejimiento de la dawa y la yihad demostraban la relación entre las diversas formas del islam radical y el fenómeno del terrorismo del islam radical”.

El estudio también distinguía entre varios tipos de dawa, tanto abierta como encubierta, y las amenazas que provenían de ella:

La dawa puede tener como objetivo intentar convencer a las comunidades musulmanas de que las comunidades no musulmanas son hostiles hacia el islam y que quieren oprimirlo o incluso destruirlo. La dawa también puede tener por objetivo tratar de convencer a las comunidades musulmanas de que los valores y normas de los no musulmanes son incompatibles con los del islam y por lo tanto se deben considerar una depravación.

En esa modalidad de dawa, se anima con frecuencia a las comunidades musulmanas a resaltar (de forma provocativa) las diferencias con otros grupos y a veces también a expresar su desprecio y su odio hacia las normas y valores y la cultura de los no musulmanes.

Parece como si los gobiernos occidentales no se hubiesen enterado —al menos oficialmente— de muchos de estos conocimientos sobre la dawa como herramienta para fomentar los sentimientos musulmanes de supremacía y odio hacia los no musulmanes. En su lugar, se dedican a obsesiones interminables y despistadas sobre la “islamofobia”. Su ignorancia debería ser motivo de preocupación.

También operan otras organizaciones dawa en Occidente. Una es la Academia de Educación e Investigación Islámica (iERA), dirigida por dos conversos, Abdur Rahim Green y Hamza Andreas Tzortis, que trabaja a nivel mundial para difundir el islam. A diferencia de Yamat Tabligh, se centra en los esfuerzos misioneros hacia los no musulmanes. Sus líderes han hecho declaraciones racistas, supremacistas y antidemocráticas como llamar, de nuevo, kufar a los no musulmanes. Green ha dicho:

que “el propósito de la yizia [el dinero o “impuesto” pagado por los no musulmanes a los musulmanes a cambio de protección] es hacer que los judíos y los cristianos sepan que son inferiores y están sometidos al islam”, y “si un musulmán se encuentra a un judío o un cristiano por la calle, debería apartarlo de un empujón”. También ha dicho que el “problema inmediato” para los musulmanes de Gran Bretaña es estar rodeados de kufar, y que la única justificación para que los musulmanes sigan en Reino Unido es “convocar a los kufar al islam”.

Tzortis ha dicho que “habría que matar” a los apóstatas que “combaten desde el interior de la comunidad […]” y que “nosotros, como musulmanes, rechazamos la idea de la libertad de expresión e incluso la idea de libertad”. También habló a favor del matrimonio infantil. Admite que fue miembro de Hizb ut Tahrir, una organización islamista radical, pero la abandonó por “motivos escolásticos y filosóficos”.

En una declaración en la web de iERA, Tzortis y Green intentan distanciarse de algunas declaraciones (no especificadas) del pasado escribiendo:

“algunas de las anacrónicas declaraciones atribuidas a miembros de iERA han sido aclaradas o se ha realizado una retractación pública al respecto, y nunca se hicieron en campus universitarios”.

Es evidente que iERA goza de un amplia plataforma en los campus de Reino Unido. Según un informe sobre los actos extremistas que tuvieron lugar en los campus de Reino Unido en el año académico 2016-2017, iERA se encontraba detrás de 34 de los 112 actos que tuvieron lugar ese año.

A diferencia de los grupos de extrema derecha y marginales recientemente prohibidos por la secretaria de Interior británica, Amber Rudd —el mero apoyo a dichos grupos es castigable con hasta diez años de prisión—, iERA es libre de llevar a cabo sin trabas su actividad dawa y lo hace a un ritmo increíble. Según la página de Facebook de la organización, en octubre de 2017, iERA o sus representantes realizaron actividades dawa en Canadá, Hong Kong, Países Bajos y Estados Unidos. iERA también formó a 15 líderes dawa de todo el mundo —desde Islandia y Polonia a Honduras y Finlandia— en un reciente programa dawa online.

En Estados Unidos, iERA coopera con la Sociedad de Musulmanes Americanos (MAS) y con el Círculo Islámico de América del Norte (ICNA), según la web de iERA. ICNA, una destacada organización musulmana en EEUU, participa activamente en la dawa, y en 2015 organizó el “Dia Mundial de la Dawa” que hacía alusión al curso de formación de Tzortis.

Según el MANUAL PARA MIEMBROS 2013 (para miembros femeninos) de ICNA, la organización se considera un movimiento islámico que es:

un esfuerzo organizado y colectivo para establecer el islam en su forma completa y en todos los aspectos de la vida. Su objetivo último es complacer a nuestro Creador Alá y triunfar en el más allá mediante la lucha por el Iqamat ad Deen (EL ESTABLECIMIENTO DEL Islam EN SU TOTALIDAD) .Los movimientos islámicos están activos en varias partes del mundo para lograr los mismos objetivos.

El objetivo último de establecer un estado islámico en Estados Unidos no puede ser más claro. La pretensión de cuidar la “diversidad” y la “inclusión” que ICNA exhibe en su WEB pública no puede caracterizarse como nada más que un intento de disimular, ya que el objetivo declarado es “crear un lugar para el islam en Estados Unidos”. ICNA ya tiene un lugar en Estados Unidos, y presumiblemente quiere expandir ese lugar hasta que ya no quede nada más.

El Manual para Miembros 2013 explica que el trabajo de ICNA se desarrolla por “etapas”. Una de las etapas es la dawa, o la “divulgación efectiva”.

A los que aceptan la verdad del islam se les proporciona la literatura islámica adecuada y se les da la oportunidad de convertirse en musulmanes. Se les hace formar parte de la umma islámica como hermanos y hermanas.

El Manual para Miembros pasa a describir cómo era ya en la década de 1970:

ICNA creó sus propios foros para la labor de la dawa a nivel local, regional y nacional. Creó instituciones vitales a nivel nacional para apoyar las actividades de la dawa […]. Reconociendo otros movimientos orientados a los grupos en esta tierra, ICNA sigue coordinando y combinando sus esfuerzos con ellos.

De hecho, ICNA tiene un proyecto separado llamado “Proyecto Dawa Porqué Islam”, que:

tiene por objetivo organizar la labor de la dawa en América del Norte de manera profesional y eficaz. Algunos hitos del proyecto son Llamadas Gratuitas para No Musulmanes, Distribución de Literatura Islámica […] la Dawa en los Medios, la Dawa en las Cárceles, el Apoyo a la Dawa en los Campus, Folletos de la Dawa Online, y Dawa a través del Email”.

Expertos como Steven Emerson, fundador y director ejecutivo de The Investigative Report on Terrorism, consideran que ICNA está vinculada a los Hermanos Musulmanes. Su líder espiritual, Yusuf Al Qaradawi, ha predicado que Occidente será conquistado por el islam, no mediante la espada, sino de la dawa.

Si los líderes occidentales son incapaces de desentrañar el peligro que representan organizaciones como Yamat Tabligh, iERA e ICNA y, según los críticos, otras como CAIR e ISNA —no digamos ya de hacer algo al respecto, en vez de obsesionarse interminablemente con la “islamofobia”— Qaradawi podría acabar teniendo razón.

Gentileza de :  GATESTONE INSTITUTE-  New York

 

 

 

DONALD TRUMP “REACCIONA” EN ORIENTE MEDIO… ISRAEL, TAMBIÉN…

OCCIDENTE ADVIERTE:

LA GUERRA DEL WAHABISMO CONTRA EL CREDO CHIÍ EN TODO EL MUNDO MUSULMÁN HA DADO COMO RESULTADO UN PELIGROSO “HIBRIDO” PROPAGANDÍSTICO DE GUERRA MAHOMETANO QUE LA HERMANDAD MUSULMANA APROVECHA CON ÉXITO PARA INCENDIAR TODO EL ORIENTE MEDIO”

HEMOS DESCUIDADO LA INFORMACIÓN EN TIEMPO DE GUERRA Y TENEMOS QUE SEÑALAR AL TERRORISMO ISLAMISTA COMO EL ENEMIGO A BATIR… UN ENEMIGO AL QUE HAY QUE APLASTAR”

Israel lo tiene muy claro

Devolver un golpe tan demoledor que haga pensar a los fanáticos asesinos mahometanos, antes de arriesgarse a perder la vida, la hacienda, el tesoro y la nación islámica, que el paraíso prometido por los poderosos ulemas no es más que un criminal engaño para que los ayatollah vivan como reyes en esta vida…”

Estas son las palabras con las que se expresan los hawks del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Un buen lector de geopolítica debería saber que atribuir a Donald Trump todos los exabruptos, palabrotas y baladronadas de la política estadounidense, es desconocer profundamente la historia de la filosofía política y de los grandes logros éticos y morales que hoy día forman parte de la caja de herramientas que utilizan, por ejemplo, el Secretario de Estado Mike Pompeo o el no menos brillante Secretario de Defensa, el general James Mattis.

La guerra, tal como seguía planteándola el Pentágono durante la primera década de este siglo XXI, es demasiado costosa en cientos de miles de millones de dólares; se paga un alto precio en bajas de personal y produce un efecto adverso irreparable en el plano político doméstico.

Se decía en el Departamento de Defensa U.S.A. -inaugurando el nuevo siglo americano- que eso es una realidad matemática incontestable en el lenguaje abstracto de los números y en la realpolitik que establece el arte de la guerra…

Se entiende ahora perfectamente que, desde hace 8 años, justo cuando aparece la “primavera árabe”, el Departamento de Defensa haya puesto el dinero adecuado para apoyar las revueltas contra los dictadores mahometanos y (calculadora en mano) haya exigido a los socios y aliados una colaboración económicamente más importante.

Porque si bien era cierto que los adelantos tecnológicos en el hardware militar, y casi la ausencia de una masiva puesta de botas sobre el terreno de las operaciones militares, salvaba vidas estadounidenses, la ocupación necesaria de territorio, algunas veces, se encargaba mediante estadística de que el “ahorro” en vidas americanas quedara reflejado como un tremendo error de cálculo…

Sobre todo cuando la mayoría de las “primaveras” o revoluciones de colores, también sirvieron a los asesinos de la Yihad para hacerse con el poder en las violentas tierras del Islam… La insurgencia terrorista y la continuidad asimétrica de los combates carecían de límites morales obligando a Washington a reescribir sobre un conflicto sin fin y sobre un negocio ruinoso de carácter interminable…

El caso es que un conflicto militar vale muchos millones de dólares. Desde hace unos 70 años, es algo que solo podía permitirse una superpotencia como Estados Unidos… Entiéndase que una guerra no se puede llamar a las actividades terroristas de Teherán para conseguir la hegemonía regional en Oriente Medio. Eso es otra cosa. Otro subterfugio…

Pero implantar el terror para convertirse en líder indiscutible del Islam, cuesta cientos de miles de millones de dólares, algo que sí puede permitirse cualquier país productor de petroleo. Hay que dejar claro que esto no parece una guerra es un ejercicio de poder que permitirá a los ayatollah de Irán, atacar a los Estados Unidos y a sus aliados en la región.

Cuesta demasiado la guerra, siempre fue así… Pero en la era del espectáculo, donde la producción de narrativa se hace indispensable y paralela como arma para justificar la necesaria acción militar, el coste es muchísimo mayor.

Tras la inútil y estrambótica parafernalia geopolítica posmoderna de “no injerencia”, la brújula geográfica comienza a señalar algo más que los cuatro puntos cardinales… De hecho, el saqueo por los militares de las plazas conquistadas, a través de la historia, no era un asunto propio de la chusma ni de la soldadesca indisciplinada sino la fórmula idónea de los gobernantes para dar un estímulo y “premiar” económicamente a unas tropas mal pagadas y -en el mayor de los casos- reclutadas a la fuerza.

Para todas las demás actuaciones de “barbarie” contra la población civil, sea adrede o por el llamado efecto colateral, se miraba para otro lado… Sin embargo, en una guerra que se precie del siglo XXI, se cuidan algunos detalles humanitarios para intentar no caer demasiado bajo…

FULL TEXT NEXT LINK

TEXTO COMPLETO PINCHANDO ENLACE SIGUIENTE:

https://www.diariohispaniola.com/noticia/48848/punto-de-mira/israel-lo-tiene-muy-claro.html

lfonso M. Becker © copyright (Todos los derechos reservados)