¿HA LLEGADO LA HORA DE DESTRUIR A LOS PERSAS?

El que manda en este mundo y en el otro…

En la cabeza de un asesino fanático religioso, no queda órgano alguno expedito por donde pueda penetrar la razón.” Napoleón Bonaparte

Y ahora se desatará el infierno sin fuegos de artificio ni alharaca porque siempre es el más fuerte, el más inteligente y el más listo el que determina los acontecimientos; y los débiles, los pobres, los desesperados y los incultos fanáticos religiosos, sufrirán lo que el destino les impone; porque el asesino religioso proyecta sus llamas, su odio y sus demencias transformándolas en creencias doctrinarias para su farsa teatral sangrienta. El diagnóstico social ya está hecho: envilecimiento del espíritu mahometano, a tal extremo, que solo vive para matar judíos y cristianos.

Pero en Jerusalem advierten que el terrorista musulmán debería tener en cuenta que no es más poderoso el que ladra más fuerte sino el que ha comprendido antes que solo existen dos reglas para la guerra: elegir un gobierno enemigo para destruirlo y hacerlo sin contemplaciones; pero arrasando completamente su país y matando a todos sus dirigentes. Los llamados proxy o actores no estatales “no recibirán otro tratamiento que el que debe darse a una plaga de alimañas”… Leo en un texto japonés de Miyamoto Musashi, notablemente influenciado por el chino Sun Tzu que para las fuerzas llamadas “irregulares” no hay perdón posible; y se les aplasta como a las cucarachas.

No tiene desperdicio la filosofía japonesa para tratar a los cobardes que envían niños y mujeres a la vanguardia como parapeto: matarlos incluyendo a toda su familia y a todos sus descendientes, destruir sus casas y sus medios de vida… Las incursiones japonesas por el continente euroasiático durante el siglo XVII ya describían al moro y el “tratamiento” que había que darles si en vez de comerciantes pacíficos eran espías musulmanes o gente armada: matarlos sin contemplaciones… Para la civilización japonesa todos los chino y moros eran engendros de la barbarie… Pueden los lectores hacerse una idea de lo que es -o era- la guerra para un imperio japonés que creyó que podía derrotar militarmente a los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.

Desde su más tierna infancia, la república estadounidense se ha enfrentado a su destino manifiesto con tácticas y estrategias militares que ya apuntaban seriamente a un comienzo de siglo XX de la era común en lo que al arte de la guerra moderna se refiere. Dar la estocada y la puntilla, finalizando el siglo diecinueve, a una España decimonónica en plena decadencia colonial era la evidencia irrechazable de que tanto la Doctrina Monroe como la Doctrina del Destino manifiesto no eran palabras vacías de un fantasmal mensajero de la anacronía; porque todo estaba ocurriendo en una tierra prometida a los peregrinos creyentes de la vieja Europa.

El carácter “divino” para un Departamento de Guerra creado por el Congreso estadounidense en 1789, no fue otra cosa que las primeras páginas gloriosas del organismo precursor de ese Pentágono que es la sede del United States Department of Defense que, en 1947, recordaba al mundo que la nación americana estaba destinada a expandirse no solo por el continente americano sino hasta los confines de los océanos Pacífico y Atlántico… Sí… Es cierto que la gran mayoría de los enemigos de Washington parecen estar de acuerdo en que la gran superpotencia mundial ya no puede gobernar el mundo en solitario y que su poder económico y militar ya no es tan abrumador.

El gesto más enternecedor de los enemigos de Washington es el sublime aplauso cuando renace un nuevo imperio chino llamado a expandirse y a gobernar todo el planeta. La escoria terrorista de los moros se une a la fiesta a la espera de recoger sus migajas en Oriente Medio haciendo realidad su sueño de destruir al Estado judío…

Pero si quieren los lectores una gran lección sobre cuál es el verdadero estado de cosas en la nueva geopolítica -o siendo más explícito- en la correlación mundial de poderes, solo tienen que mirar y estudiar los próximos movimientos en Siria en este mes de mayo. Así aprenderán y también comprenderá, con más rapidez y clarividencia, que el llamado “Imperio” es algo más que esa América supuestamente débil y en decadencia de la que tanto hablan; unos Estados Unidos que están, hipotéticamente, en plena retirada de los asuntos mundiales; la América agotada que deja paso a otros poderes enemigos mientras se lame sus heridas de vuelta a casa…

¿Que serían los cuentos, las leyendas o las grandes batallas de la historia si no pudiésemos explicar los relatos poniendo en ellos algo significativo que, al menos, se acerque a una reflexión filosófica y política? Algunos todavía no han aprendido que ahora la guerra se hace de otra manera y que es mucho más rentable dejar que los enemigos se pudran poco a poco y se desgasten en un paisaje de caos y barbarie… Decía el aristocrático poeta francés, Alfred Victor de Vigny, que los únicos momentos hermosos de una obra de arte son aquellos en los que se realiza el trabajo artístico. Lo bello y hermoso no es el resultado. Simplemente es una consecuencia que sigue al gran acontecimiento creador. ¿Dónde dejamos, pues, el arte de hacer la guerra?

LINK.- TEXTO COMPLETO PINCHANDO ENLACE SIGUIENTE: READ ALL

http://www.diariohispaniola.com/noticia/39654/el-que-manda-en-este-mundo-y-en-el-otro.html

 

Alfonso M. Becker © copyright (Todos los derechos reservados)

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