POLITICA SEXUAL Y GOBERNANZA DEL REBAÑO

¡ Vamos, Stormy, cuéntalo todo !

“il faut être absolument moderne et pornographique” Rimbaud

La Luna, desde cierta altura, miraba con erotismo el trenzado voluptuoso de su monte de Venus… ¡Qué cosa más graciosa de trencita en una preciosa montaña depilada que parecía un bollito de leche con su guinda! … Qué ocurrencia de las mujeres modernas… ¿Puede alguien atreverse a negar si hay poesía en el reflejo de un amoroso felpudo bien cuidado por su dueña? Una mujer hermosa rubia de pupilas verdes tirando a bleu marine y mejillas extraordinariamente pálidas como muestra femenina indiscutible de candidez.

Seguimos con ese capricho de la naturaleza que es la Luna… Sus rayos de luz se colaban dulcemente por una de la ventanas más discretas del ático más lujoso que se ha construido nunca; en la Trump Tower, en la exquisita zona de Midtown, justo en el centro de Manhattan, donde viven los tíos con más dinero del mundo; en la capital del planeta Tierra, New York, la fastuosa metrópoli del imperio americano. Y no esos países que no pueden ser otra cosa que agujeros de mierda…

Hablando de agujeros… Bien es verdad que tenía las bragas puestas pero eran de encaje de bolillo de color rojo púrpura, y de hilo de malla totalmente transparente que le daban cierta luminosidad al bonito y llamativo cristal de Swarovski que tenía encima del clítoris, como diciendo “aquí estoy, gilipollas, soy el clítoris ¿acaso no me conoces? ”… Quizás el detalle que más calentaba el ambiente era la zirconita que simulaba un diamante justo en la obertura de la vagina, a modo de tapadera, como anunciando “mira qué casta y modosita soy, guapo mío… y no como otras guarras que se abren de patas a la primera ocasión” …

La Luna es femenina si no la gente la llamaría el Luno… y sale, precisamente, para alumbrar la belleza y hermosura de la mujer desnuda, no sale cada noche la Luna para otra cosa; para mostrar a la hembra en todo su esplendor en un lujoso lecho de oro y pedrería con sábanas de seda y organdí; si fuera para iluminar a esa piltrafa humana en calzoncillos sucios que es el hombre, no saldría… Por su blanda escalera de nubes blanquecinas desciende Selene para atravesar los cristales, acercarse a la cama y depositar sus colores sobre el rostro del deseo que refleja el furor uterino de ese torbellino de mujer que es Stormy Daniels.

Una mujer más caliente que el asfalto… Los ojos vueltos por el gusto. La perfidia de una ama de su casa que ha arrojado la sartén y las cacerolas por la ventana, ¡al diablo con el matrimonio!, ¡ya no trabajo más porque no me sale del coño!, se ha puesto sus tacones de aguja y ha decidido ser libre y por tanto, infiel, que es lo mismo; y desea pertenecer a todos los hombres lujuriosos y salvajes de esta vida… Sí a todos… Y si no a todos los hombres, por lo menos a los que le regalen un diamante o su importe en metálico.

Orgullosa de su cuerpo, ofrece su esbelta cintura por un ramillete de billetes de a cien y solo unos cuantos miles si quieres que te haga lo que el diablo le hace a los penes ignotos para que se vuelvan locos como asesinos en serie y busquen desesperados la divina vasija de la eyaculación prolija para engendrar una hija que sea pija como las que tiene Donald Trump… Se agrandan los ojos y te da un vahído cuando esa mujer te saca el milagro de la vida de tus partes gemelas, succionando tus entrañas como si de una trompeta del Apocalipsis se tratase….

Esa es mi chica… diría el futuro candidato a la presidencia de los Estados Unidos en la maravillosa expansión de su gozo… Parece que lo estoy viendo… Pero el orgasmo siempre degenera en reflexión filosófica… ¿Estaré casado y no me doy cuenta? ¿Pecaré en el Despacho Oval como Bill Clinton? ¿Me dará un infarto en faisant l’amour avec cette bête de sexe? -preguntose Donald John Trump derramando una legión de espermatozoides republicanos sobre la soberana amplitud de los pechos de la reina del porno… Ella se ponía bizca mirando hacia arriba mientras el futuro hombre de Estado oteaba el horizonte del imperio americano, cogía una calculadora de la mesa, de madera de cedros del Líbano, y se puso a hacer sus cuentas…

-El muro mexicano que lo pague este niñato: Enrique Peña Nieto -dijo Donald- Quiero arreglar el mundo ¿me entiendes? Quiero matar a todos los enemigos de América, ¿lo pillas? Trae el Dom Pèrignon de la nevera y vayámonos para el jacuzzi.

-¡ Dios Santo -exclamó Stormy- este es un coupage de chardonnay y pinot noir! ¡esta botella vale 1.000 dólares !

En realidad, Donald Trump, estaba pensando en los malditos rusos y en su cabeza había una calculadora mental a modo de caja registradora. Los putos chinos se le mezclaban en su cerebro analítico con la basura mora y el estercolero coreano… La zorra madre que los parió a todos… Todos agujeros de mierda… Los chorrillos de agua perfumada del jacuzzi le llegaban al cuello y daba sorbos de champagne mientras la reina de los hombres le tocaba, suavemente, sus bolitas escrotales con sus pies… Qué ordinaria… Si se entera el Papa Francisco le da algo malo… ¿se puede acariciar con los pies? ¿Está eso bien visto en una mujer emprendedora?

LINK.- TEXTO COMPLETO PINCHANDO ENLACE SIGUIENTE: READ ALL

http://www.diariohispaniola.com/noticia/38359/vamos-stormy-cuentalo-todo.html

Alfonso M. Becker © copyright (Todos los derechos reservados)

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