THE PENTAGON: Hoja de ruta…

La obligada hoja de ruta del Pentágono

El asunto está muy claro ahora. Está entre la luz y las sombras; cada uno debe elegir de qué lado está.” G. K. Chesterton

Dicen en el Security Service británico que todo lo que se hace con prisa -incluyendo la guerra- gastando mucho dinero y de mala manera, queda enseguida obsoleto, pasado de moda, rechazado como táctica o estrategia y muy alejado de la rentabilidad o el beneficio neto; por eso el “ganar, ganar” del genial presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, significa que en nuestra civilización y en nuestro paisaje postindustrial, no se debería trabajar para perder el tiempo y mucho menos el dinero…

Para ganar la vida también hay que pelear… Por eso, defender la civilización judeocristiana es una obligación moral y ofrece tantas y curiosas analogías con todo lo relacionado con la fuerza militar necesaria para someter a todos los enemigos que han decidido destruirnos. Sean chinos o sean mahometanos. Nos da igual… Como bien decía el padre Vincent McNabb, que además de predicador era filósofo, ha llegado la hora de los guerreros de Sión; “porque no hay nada más que decir sino pelear por Jerusalem”… Toda una metáfora… todo un presagio… “Nosotros los Blackfriars somos dominicos, cantamos cada noche a la Señora de nuestro amor, y usted, señor Chesterton, incluso a la hora de nuestra muerte, oirá la canción de amor de su madre. La canción del Cruzado”.

Benditas palabras… Es evidente que han aumentado considerablemente los riesgos para la estabilidad global resultantes de un Islam militarista, combativo y terrorista; junto a las migraciones masivas de mahometanos incultos y desquiciados, a los conflictos étnicos y tribales, al fanatismo religioso musulmán para la perfecta manipulación de masas; y ha quedado claro, patente y sin la menor duda, que el protagonismo “estelar” se lo lleva el terrorismo mahometano que lleva más de una década “jugando” criminalmente con el sueño especulativo de una coalición invencible a la que unirse para acabar con la hegemonía de los Estados Unidos y tener vía libre para la destrucción del Estado judío…

Pero la pregunta que se hacen en el Departamento de Defensa de los U.S.A. y hasta en Moscú, es: ¿Qué competidores globales se aliarían con la repugnante ralea musulmana? Según los “sabios” de Washington es el odio islamista el que abandera la degradación más generalizada de la condición humana. Esa piara de apariencia humana sumida en la inmensa pobreza de los sometidos por teócratas del Islam y sus califas, y la explosión demográfica programada por los mahometanos para la infiltración masiva en la tierra de los infieles, lleva a los grandes manipuladores islámicos de la élite a servirse de estas masas, sin futuro alguno, en su guerra asimétrica contra otros musulmanes chiítas a los que someter en el plano regional, o a una guerra de terror contra las potencias militares de Occidente a las que señalan como los causantes de todas sus desgracias…

El gran error -según el actual equipo de la Casa Blanca- es no haber ido ya a por el nido de la serpiente en Teherán… acabar con el aparato de terror y propaganda de guerra… y además dejarse influir por las estrafalarias decisiones de los gobernantes mahometanos sunníes de todo el Medio Oriente… Tras los asesinatos de una familia de israelíes y la posterior eliminación de los terroristas árabes palestinos que cometieron la carnicería en Jerusalem, comienzan las “sugerencias” amenazantes de los cínicos dictadores mahometanos que se llaman aliados de Estados Unidos… Todo esto es un sarcasmo religioso -que diría Chesterton- no solo se atreven los repugnantes dictadores wahabitas, los reyezuelos del petroleo o los asesinos turcos del gobierno de Ankara…

Lo más decepcionante es la postura del rey de Jordania, que quiere sangre judía porque se lo pide su pueblo: quiere a uno de los guardias de la embajada de Israel en Amman que mató a tiros al moro que lo apuñalaba… Este rey no es tan listo o inteligente como lo fue su padre; aquel rey Hussein de Jordania, íntimo amigo del rey Juan Carlos de España, tenía más huevos que su hijo Abdullah. No me extrañaría nada que a este lo asesinen los terroristas palestinos que “alimenta” en Amman para sostenerse en el poder… Al torpe rey Abdallah de Jordania no le han explicado que quien lo sostiene es América… Abdallah todavía no se ha enterado que alimentar cuervos es peligroso pero las víboras del Islam son mortales.

TEXTO COMPLETO PINCHANDO ENLACE SIGUIENTE:

http://www.diariohispaniola.com/noticia/32346/punto-de-mira/la-obligada-hoja-de-ruta-del-pentagono-.html

Alfonso M. Becker © copyright (Todos los derechos reservados)

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